Reino Unido
El diario inglés The Times, en su versión digital, confeccionó una lista de los que a su juicio son los “peores hinchas de fútbol famosos en la historia”.
“Las celebridades que no querrías que apoyaran a tu equipo”, titula el rotativo de Londres.
Entre la lista se puede encontrar a gente como Bernie Ecclestone, patrón de la Fórmula 1, a los hermanos Gallagher, del grupo británico Oasis, o al actor Hugh Grant, pero el primer lugar queda reservado para el dictador nazi Adolf Hitler, que apoyó al Schalke 04 alemán.
Hitler, que casi bombardeó Old Trafford, tenía entre sus pasiones al equipo minero, que dominó la Bundesliga durante los años 30 y 40 con nada menos que seis Bundesligas .
“Ganar un partido”, escribió Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi, “tiene más importancia para la gente que conquistar una ciudad en el este”. Para Hitler, parece que no era así.
Por los pelos, entra en la lista Bernie Ecclestone, gurú de la Fórmula 1, porque en su infancia se hizo del Chelsea, luego quiso hacerse con el Arsenal “solo entraría en el mundo del fútbol si los ‘gunners’ se ponen a la venta, y a bajo precio”, aseguró hace unos años, y acabó comprando recientemente el mítico Queens Park Rangers.
Azul, azul
Wayne Rooney, delantero del Manchester United. De él se dice que vestía todos los días una camiseta con el lema “una vez te vistes de azul del Everton, siempre serás azul” en sus años como adolescente por Goodison Park.
A la primera que pudo, las libras de Alex Ferguson y los Glazer le llevaron a Old Trafford.
A Liam Gallagher y Noel Gallagher también se les supone apoyar al Everton, así se han pronunciado en varias ocasiones.
Pero a estos “peores hinchas y líderes del grupo musical de pop inglés Oasis se les acusa de vivir en Londres, a más de 300 kilómetros del lugar donde juega su equipo, y de no ir nunca al Stadium City of Manchester ni ver al Everton por la TV”.
“¿Aficionados reales?”, se pregunta The Times. “Definitely Maybe” (definitivamente quizá), responde jugando con el título de uno de los álbumes más famosos de Oasis.
Otro grupo musical, aparecen los setenteros Statu Quo. Estos “rockeros de geriátrico que fueron buenos durante solo cinco minutos”, como les define The Times, son hinchas del Tottenham Hotspur.
Mussolini, Beckham, Bin Laden...
Hitler no es el único dictador de la lista. En ella, aparece el italiano Benito Mussolini, “tifoso” del Bolonia, equipo de una ciudad cercana a donde él nació, Dovia di Predappio.
Se dice que Mussolini “ayudó” a su equipo a ganar cuatro “scudetti” entre 1925 y 1937. Seguro que no tuvo nada que ver el hecho de que, además de gobernar Italia, Benito fuera también el hombre con más influencia en la FederCalcio del país transalpino.
También se encuentra David Beckham, pero no como hincha del United, ni del Madrid, ni siquiera de su club actual, Los Ángeles Galaxy...
Su equipo es de baloncesto, los Lakers. The Times critica la repentina afición por el deporte de la canasta que le ha crecido a Becks: “‘Goldenballs’”, (Bolas de oro) como lo apodan despectivamente en Inglaterra, “nunca iba al MEN Arena para ver a los Manchester Giants, equipo de basquetbol inglés, cuando estaba en el United, pero tan pronto como se mudó a Los Ángeles se apuntó al carro de los Lakers y empezó a relacionarse con Kobe Bryant... ¿Quién es ese?”.
Más Hollywood con Sylvester Stallone, “interesado” aficionado del Everton cuya aparición en Goodison Park en un Everton 1-Reading 1 coincidió con el estreno de su última secuela de Rocky. ¿Coincidencia? Puede que sí, puede que no.
Del estrafalario cantante Elton John no se pone en duda que sea “un fan genuino del Watford” de Inglaterra, pero The Times cuestiona a sus lectores: “¿Le gustaría que este hombre fuera de su equipo? Creemos que no”.
Otro superventas de exóticas aficiones, Michael Jackson, salta como un espontáneo gracias a la única y extraña relación que se le ha conocido al “rey del pop” con el “deporte rey”: en 1992, Jackson leyó un manifiesto por la paz y lo hizo en St. James Park, estadio del Newcastle inglés, pero no era ese su supuesto equipo, sino otro mucho más modesto, el Exeter City.
¿Y por qué? Al parecer, otra estrella de la música, Uri Geller, era por entonces presidente del Exeter y fue quien pidió a Michael que diera el discurso... Al año siguiente, su equipo bajó a Tercera División. Parece que, desde entonces, Jackson no ha vuelto por allí.
Terror
En el quinto puesto... A Osama Bin Laden se le relaciona con el Arsenal.
Del terrorista, que permanece escondido en algún lugar de Pakistán, se dice que intentó comprar en el pasado el equipo londinense.
The Times bromea así: “El hombre más buscado del mundo le pega una patada al transistor cuando dice que el Arsenal ha vuelto a perder y jura mientras tanto: ‘¡Ese infiel Wenger! ¡Muerte a Israel! ¡Muerte a América! ¡Muerte al Tottenham! (El eterno rival de los gunners)’”.