Colombia
No es de la tierra del sol naciente, pero sí de una en la que el “sol se levanta”. Así reza el himno, ¿no?
Tan hondureño como el “Candú candú”, pero tan americano como el sistema de juego que profesa en la etiqueta que le puso su fabricante.
Formado gracias a la elitista MLS, Roger Espinoza es un novato con suerte.
Se moría de ganas desde siempre por ponerse las cinco estrellas en el pecho, anotar un gol y que un colombiano le dijera. “Hijo, ponete atento porque estarás a mi lado derecho en el CR 11”.
Linda historia la del Samurái Espinoza, quien desde ya comienza a platicar de ese juego en San José, donde debe decir: “I am made in Honduras” (soy hecho en Honduras).
Apodo
Y vos dirás... ¿De dónde se sacó este esa oriental historia? Pues sencillo, ayer en el entreno acá en Bogotá, los integrantes de la H le dieron un justo sobrenombre a Roger... con ustedes: Bruce Lee.
“La verdad que con estos compañeros nadie se salva. Pero me siento muy bien llevar más de 30 días con ellos conviviendo y pasándola bien”, mencionó un risueño porteño que ya se estrenó marcándole un gol a El Salvador en la Copa de Naciones.
Y aunque falta un poco más de confianza para estar compenetrado con un amigo en especial, el chico del Kansas City apunta que aún “no puedo decir que tengo un amigo con el que mejor me llevo, porque en realidad con todos los compañeros la he pasado bien, me han demostrado su compañerismo”, filtreó con todos.
Tiempo
Ya pasó un poco de tiempo... 36 días para ser exactos, desde que Roger es oficialmente un jugador que puede portar con orgullo el uniforme sagrado por el que muchos han pasado pero pocos se han consolidado y respetado.
“Puedo decir que me han pasado bonitas cosas. Por ejemplo, yo no conocía este país Colombia y gracias a la Selección logré venir a este bonito país”.