Estados Unidos
Estados Unidos continuó con su hegemonía sobre México y con dos goles de Michael Bradley se impuso 2-0 sobre el Tri en el arranque de la hexagonal final de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf.
Bradley marcó a los 43 minutos y en los descuentos, el segundo con la complicidad del arquero mexicano Oswaldo Sánchez.
México jugó con un hombre menos gran parte del complemento por la expulsión de su capitán Rafael Márquez a los 65 minutos tras pegarle una patada al arquero estadounidense Tim Howard.
El defensa del Barcelona se perderá el próximo partido del hexagonal contra Costa Rica.
La derrota podría ser la sentencia para el técnico de México, Sven-Goran Eriksson, cuyo desempeño ha sido duramente criticado por las recientes actuaciones de la selección. El Tri perdió 1-0 ante un equipo de Suecia repleto de suplentes en su más reciente fogueo, y se clasificó al hexagonal a duras penas por diferencia de goles.
Estados Unidos no pierde en su feudo ante México desde hace una década, y el miércoles volvió a demostrar que es el mandamás de la Concacaf.
Su próximo partido es contra El Salvador.
El primer gol estadounidense nació en un tiro de esquina que pateó DaMarcus Beasely. El balón le llegó al segundo palo a Landon Donovan, que se lo pasó de cabeza a Oguchi Onyewu para un cabezazo al arco.
Sánchez detuvo la pelota sobre la línea, pero el rebote le quedó a Bradley para el remate a quemarropa.
El segundo de Bradley fue en los descuentos, con un potente remate desde afuera del área que le pasó entre las manos a Sánchez.
Definen sedes
Estados Unidos definió que Chicago, Utah y Washington serán las sedes de otros cotejos como local.
Los estadounidenses enfrentarán a Honduras el 6 de junio, en el Soldier Field de Chicago; se medirán a El Salvador en el Río Tinto Stadium de Sandy, Utah, el 5 de septiembre, y recibirán a Costa Rica el 14 de octubre, en el RFK Stadium de la capital.
La Federación Estadounidense de Fútbol había anunciado ya que el duelo del 1 de abril contra Trinidad y Tobago se realizaría en el Reliant Stadium de Nashville, Tenneessee.