Trinidad y Tobago
Nada mal para ser el arranque sin temor a ser fatalista.
La H 20 jugó un maravilloso partido ofensivo, lindo si lo querés llamar de otra forma; es más, hasta se vio muy ordenado en defensa, pero dos tristes desaplicaciones del portero José Francisco Reyes, nos hicieron perder dos puntos claves en este arranque de Premundial que da dos boletos al Mundial de Egipto 2009.
Honduras, muy inteligente, mantuvo el control de la pelota y estudió todos los movimientos de la Selecta salvadoreña.
Para ellos fue preciso agilizar la marcha de la media del campo y fue así que al minuto 65 se vino una acción de luces y gritos.
Mario Martínez con el balón, el Zurdito levantó la pelota y desde atrás ante la marca rival apareció cual si fuera un fantasma con potencia, Roger Rojas, quien de testazo firme mandó la pelota a guardar para el primer gol nacional.
Todos comenzamos ver desde ese momento como cielo bajaba y la punta de las pirámides en el desierto se veía con atino a lo lejos del horizonte.
¡Ojo Pacho!
Todo parecía normal, Honduras siguió dominando pero los salvadoreños quisieron liberarse de la opresión en el cancha. Entonces el DT Norberto el Pajarito Huezo, realizó un cambió con certificado de calidad ISO 9001. Es decir, perfecto.
Puso en el campo a Ricardo Orellana quien en su primer contacto con la pelota la empalmó ante la mala salida de Reyes y la mandó al fondo 1-1.
Umanzor realizó la misma acción y con atino puso a Francisco Valladares, quien le pegó con fuerza puso el 2-1 en favor de la H 20.
Al final parecía todo terminado, Honduras tenía los tres puntos en la bolsa y los gritos asegurados, pero se vino el silencio.
Justo al 90, Andrés Flores empató el juego a dos y la vista de las pirámides quedó lejos. Lección de humildad y para nunca olvidar.