Honduras
Capaz que, en lo que concierne a la Honduras de España 82, de las memorias se escapa un jugador de pequeña estatura que era un mago del balón; por esas locuras que atrapan a los técnicos, un día antes del debut mundialista, Chelato Uclés decidió mandarlo a la banca.
Su nombre es Celso Fredy Güity, el famoso Celsinho, muy parecido a Messi, según cuentan los que le vieron jugar.
Usted fue estrella del Marathón, seleccionado nacional y hasta mundialista en España 82, ¿qué relación tiene con el fútbol ahora?
Ja, ja, ja... hice un buen trabajo en Marathón y tengo ese orgullo de ser uno de los 22 hombres que representó a nuestro país en su único mundial. Ahora trabajo con la niñez de Corozal, mi pueblo.
La juventud de ahora muy poco conoce a Celso Fredy, ¿cómo fue su carrera deportiva?
No tuve una carrera muy larga.
Estuve varios años con el Marathón, una temporada con el Municipal de Guatemala y con el Sula de La Lima... me retiré porque no se ganaba bien y tuve que emigrar a Estados Unidos. Para el caso, en mis inicios ganaba 200 lempiras con Marathón y nos pagaban con ciertos problemas.
¿Cuál fue el mejor jugador al que se enfrentó?
El Mágico González, de El Salvador, y el Beto Alonso, de Argentina.
¿Cuál fue el mejor partido que recuerda?
Decidirme por alguno es muy difícil, porque tuve muchos partidos memorables, pero para destacar alguno con el Marathón fue contra Cruz Azul, al que le ganamos en México 3-1.
Con la Selección fueron varios, pero me quedo con dos: el que jugamos contra Borussia Dortmund y otro contra River Plate.
¿Qué charla no olvida de Chelato Uclés?
La del día antes del debut ante España, fue algo muy fuerte en mi vida.
En esa charla él puso en duda mi participación como titular, que era algo para lo que había trabajado durante seis meses, pero en esa charla me sacó del equipo titular y eso marcó mi carrera.
Usted era un jugador sumamente inteligente en el mediocampo, ¿quién sería el Celso Freddy de estos años?
Me identificaría con Leonel Messi, aunque en mi época era un defecto para algunos entrenadores jugar como Messi, y por eso nunca se me dejó desarrollar mi habilidad.
¿Cuál es el mejor futbolista hondureño de la historia?
Mario Caballero, era un jugador enorme.
¿A qué jugadores hondureños invitaría a su 11 para jugar contra la Brasil del 70?
Jimy Stewart; Daniel Zapata, Vicente Suazo, Óscar García y Efraín Gutiérrez; Nayo Caballero, Rambo de León, Ramón Núñez y su servidor; Jimmy James Bailey y Carlos Orlando Caballero.
Además de las fuertes sumas de dinero, ¿qué diferencias encuentra entre los jugadores de hoy con los de su época?
En la actualidad hay buenos jugadores, igual que nosotros en nuestra época, la diferencia es que antes había más garra, más entrega, a veces nosotros podíamos jugar mal, pero se notaba la entrega y eso es lo que le gusta al público.
Yo le pediría a nuestros jugadores que muestren eso en cada partido, no se puede jugar bien siempre, pero cuando no salen las cosas existe aquello que el público reconoce: la entrega.
¿Por qué ex compañero de España 82 pagaría boleto para verlo jugar?
Porfirio Armando Betancourt, un excelente jugador, siempre lo admiré mucho, fue el centrodelantero ideal para nuestra Selección.
¿A cuál no le hubiese gustado tener de rival?
Domingo Droummond Cooper, que en paz descanse.
¿Qué le falta a la Selección de la actualidad?
Le falta el manejo de los tiempos, el manejo de los partidos, a veces estamos ganando y falta cierto control, manejo de los últimos minutos, tendemos a caer en desesperación y me extraña que pase eso porque tenemos jugadores de mucha capacidad.
¿Le agrada el fútbol de Reinaldo Rueda?
Me agrada cuando muestra el potencial que tenemos, pero sí estoy en desacuerdo con él cuando entramos en un partido con esa mezquindad, como cuando emplea el sistema de un solo delantero y cinco volantes... no veo la razón, siempre hemos caído en ese error y siempre se ha perdido, pero cuando pone dos delanteros, como Carlo Costly y Carlos Pavón, la Selección muestra otra cara, muestra el potencial que tenemos.