Honduras
El coleccionista de lesiones ha pasado una de sus peores temporadas. Vaya paradoja. Inició como el súper goleador que la afición del Olimpia no ha tenido tiempo completo para contemplar (cuatro goles en tres fechas), pero la señal de stop se le volvió a cruzar en su camino; una molestia, que ya se volvió crónica, en el posterior del muslo izquierdo ha sido la cruz que Ramiro Bruschi ha tenido que cargar durante dos meses.
“Cuando estuvo en Peñarol ya me pasó lo mismo, estuve casi medio año sin jugar por problemas de un desgarro, entonces está claro que sufro mucho de mi musculatura”, recuerda el escurridizo puntero izquierdo.
Y en el nervio de la Semana Santa la Rata ha tenido que intensificar la fisioterapia, mientras el primer plantel del Olimpia gozó de tres días de feriado y muchos jugadores emigraron a la playa.
Aunque encontrar una noticia buena dentro de todo lo malo que vive el sudamericano es casi imposible, la aguja en el pajar rescata sería que la lesión no necesita operación, por más que el dolor de hace dos meses se haya convertido en rotura fibrilar.
“Me queda todavía dos semanas más de recuperación, tengo que fortalecer bien el músculo”, dice, resignado.
Sin respuesta...
Hoy por hoy, las incógnitas suman y siguen y las recaídas en la maltrecha pierna izquierda de la Rata tienen a la enfermería del Albo de cabeza.
Una de las hipótesis era que la dentadura del jugador afectaba el rendimiento de los músculos de su pierna, por lo que se procedió a repararla...
Cuando supuestamente todo estaba resuelto, el ex Peñarol recayó dos veces: “Ni idea, nadie sabe lo que me pasa, solo sé que son cosas del fútbol, uno nunca se sabe lo que te pueda pasar; como jugadores estamos expuestos a lesionarnos y pasar por estos momentos, así que solamente me queda recuperarme bien y tratar de volver lo más rápido a las canchas”.
- Me imagino que sigue siendo frustrante esta situación.
- Sí, la verdad que ya me está dejando un poco nervioso, pero por algo pasan las cosas y esperemos que después de lo malo venga lo bueno.
- ¿Cómo te sentís?
- La verdad que todo esto me desanima mucho, pero al mismo tiempo tengo que tener cabecita fría y seguir peleándola.
Se viene la etapa decisiva
Y si Ramiro nos acostumbró a verlo al cien en los partidos trascendentales (con el Cuate Castillo jugó la etapa final de la segunda vuelta y fue decisivo para eliminar a Motagua y vencer a Marathón en la final), habrá que seguir recibiendo las vibras positivas que desembarcan desde Tacuarembó, “donde mi familia es la que más me apoya... tampoco les digo mucho para no preocupar a mi madre” y no caer en la desesperación, “si no tenés paciencia, te enloquecés y te pasa lo que me sucedió la vez pasada, que me apresuré a volver y se me inflamó el tejido que protege el músculo, por lo que recaí, así que ahora tiene que ser una recuperación lenta, pero segura”.
- Digamos que te querés recuperar para estar en las finales.
- Por supuesto que sí, tengo que recuperarme ya que se vienen los partidos definitorios.
- Me imagino que hay una espinita, iniciaste goleando y...
- Sí, tengo esa espinita, pero no me tengo que enloquecer...
- ¿Te ves levantando la copa 22, pero jugando?
- Sí, quiero levantar otra copa, vamos por el buen camino y estamos ahí, punteros... trataré de recuperame y estar lo antes posible.
* 270 minutos...
Desde la fecha cuatro (en el clásico ante Marathón), la Rata no ha vuelto a jugar; hizo dos goles ante Platense y otros dos ante el Verde.