Honduras
Las fuertes lluvias fueron el presagio de una noche larga y fría. La capital se preparó para vivir una fiesta futbolística que terminó con una amarga derrota en tierras estadounidenses. Miles de capitalinos se lanzaron a bares y restaurantes con la ilusión de celebrar una victoria hondureña, pero la alegría duró poco porque el gol de Carlo Costly no nos bastó para salir con vida de una difícil visita a Chicago.
Las bajas temperaturas no lograron calmar el fervor y la fiebre de un pueblo que vive con pasión el fútbol, pero los goles del equipo de las barras y las estrellas sí fueron un verdadero balde de agua fría.
Nuevamente se deben sacar calculadoras para ver qué se necesita para alcanzar el sueño mundialista. La fiesta quedó postergada para otra ocasión y después del juego cada quien se fue a refugiar a sus hogares. La afición confía en que se pueda ganar el miércoles ante El Salvador.