Honduras
Es uno de los jóvenes con más futuro en el fútbol catracho, a sus 22 años es un delantero de cuidado. Randy Bruwick Diamond Orellana, jugador del Real Juventud, actualmente con cuatro dianas pelea por el título de goleo y Zona habló con él para conocerlo mejor.¿Cómo es el Randy Diamond que no conoce la gente? Es una persona muy tranquila, le gusta tener muchos amigos y durante sus momentos libres le gusta sentarse enfrente de su computadora y utilizar el Hi5 para comunicarse y encontrar personas con las cuales se puedan crear un nuevo vínculo de amistad.
¿Bebes o fumas? Uno como futbolista vive de su condición física y por eso no hago ninguna de las dos cosas, no dejan nada así que mejor no lo hago aunque en más de una ocasión me han ofrecido.
¿Cuál ha sido el momento más triste en tu vida? La muerte de un amigo cercano, fue un golpe duro por la amistad que habíamos cosechado.
¿Qué te hace llorar? Ver la gente pobre, los niños necesitados y ese montón de gente que muchas veces no tiene ni para comer.
¿Los jóvenes futbolistas son discriminados por los más experimentados? Se debe pagar el derecho a piso, no se puede negar que en el fútbol muchas veces existe la envidia o que puede llegar otro jugador a quitarte el trabajo. ¿Qué cosa no perdonarías? Una infidelidad.¿Un sueño? Jugar en el exterior, me encantaría jugar en el Real Madrid o en el Manchester United y por supuesto formar una familia propia.
¿Si no fueras futbolista, qué serías? Estudio Gerencia de Negocios, así que lo más seguro es que ya estuviera graduado y trabajando en esta rama.
¿Tu jugador internacional favorito? Cristiano Ronaldo
¿El gol que quisieras anotar? Un centro desde la derecha, el balón a media altura y de tijereta mandarla al ángulo superior y que el portero vuele para sacarla y que no le llegue. Ah... y que sea el gol que nos dé el título de campeones del mundo.
¿La mujer ideal? Con buenos sentimientos, que sea cristiana y, por supuesto, bonita.
¿Sabés pedir perdón? Como ser humano estamos expuestos a cometer muchos errores, por eso siempre que me equivoco busco la manera de pedir perdón y además tratar de corregir el error.
¿Te gustaría estar en el parto de tu primer hijo? Sí.
¿Crees que te gustará cambiar pañales? Ja, ja, ja... la verdad es que no lo haría.