Bolivia
El fútbol boliviano sufrió un temblor tras su infortunada campaña en la eliminatoria sudamericana al Mundial Sudáfrica-2010, de la que está eliminado a falta de dos fechas, y comenzaron a surgir voces para cambiar las estructuras y renovar a todos los dirigentes.
El equipo nacional soportó el pasado miércoles su tercera derrota de local, en el estadio Hernando Siles, esta vez a manos de Ecuador (3-1), y detonó en el ambiente futbolero una ansiedad por encontrar las explicaciones del nuevo fracaso y la necesidad de un urgente golpe de timón.
Se escucharon voces con ese criterio, formuladas desde el presidente Evo Morales hasta los ciudadanos de a pie, que consideraron necesaria un especie de refundación de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), a la que señalan como responsable del nuevo fracaso, por su típica y singular estructura.
Aunque no la única culpable, porque los dardos alcanzaron a la Liga nacional, a los clubes, a los futbolistas y al entrenador, Erwin ‘Platiní’ Sánchez.
Vientos de cambio...
Morales pidió un cambio urgente al lamentar el desempeño de la escuadra boliviana que, a dos fechas de la conclusión de la eliminatoria sudamericana, marcha penúltima con 12 unidades, a sólo dos de la colista Perú, y con el riesgo de terminar última, como la ‘Cenicienta’ del fútbol sudamericano.
Según todos los diagnósticos, de periodistas, dirigentes, hinchas y futbolistas, Bolivia no avanza ni se consolida porque tres entidades, casi autónomas, dirigen el fútbol boliviano, en una típica estructura que no se replica en ningún país de Sudamérica ni del mundo.
La Liga del Fútbol Profesional Boliviano organiza y administra el torneo profesional, la Asociación Nacional de Fútbol los torneos no profesionales y la Federación Boliviana pasa a ser prácticamente el vínculo administrativo con la Confederación Sudamericana, y maneja a medias las selecciones nacionales.
* Bolivia asistió como invitado a Uruguay en 1930 y Brasil en 1950. Se ganó su calificación en la cancha para Estados Unidos 1994.