Honduras
Hasta hace unos cuantos días confiábamos llegar al estadio Cuscatlán con un panorama muy claro y con la certeza de solo cumplir un compromiso que terminaría de confirmar nuestra presencia en el Mundial de Sudáfrica.
Hoy el horizonte es muy distinto, la Selección Nacional urge de ganar y no dejará de tener un ojo en el juego entre Estados Unidos y Costa Rica.
El Salvador llega acabado, no tiene mayor aspiración en esta eliminatoria más que tener una digna despedida en su tierra, sin embargo Honduras no deberá de confiarse para nada y deberá de salir a morirse en la cancha.
El Mundial no está perdido aún, no obstante, hay que esperar una ayudadita del equipo de las Barras y las Estrellas, por ello si se quiere clasificar hay que dejar todo en el Cuscatlán, ganar convincentemente y cruzar los dedos porque los ticos no ganen.
El empate de los costarricenses en tierras norteamericanas nos abren el camino directo al mundial, siempre y cuando se gane a los Cuscatlecos, la mejor diferencia de goles a favor nos da esa posibilidad.
Regresan
Una ventaja que tenemos para este partido es el retorno a la alineación titular de Amado el Lobo Guevara y Danilo Turcios, dos piezas de suma importancia en el esquema de la H.
Ambos son jugadores fundamentales que darán mayor impulso ofensivo al equipo en el momento que más se ocupa y aprovechando el buen momento definidor que trae Julio César el Rambo de León.
Para este juego Reinaldo Rueda tendrá las ausencias de Maynor Figueroa y Osman Chávez, los dos centrales titulares de la selección.
Esto obligará a hacer movimientos internos que seguramente llevarán a Hendry Thomas a jugar de defensa junto a Erick Norales o Johny Palacios. Sería la principal duda de Rueda, quien sabe que no queda otra opción para buscar que la Selección tenga su mejor funcionamiento en el juego a muerte que tendrán esta noche. Honduras no debe de perder la calma, jugar sin complejos y con la mente puesta en el triunfo, una derrota o un empate nos manda a sufrir 180 minutos más ante un rival sudamericano que podría ser uno de los históricos.
Argentina, Uruguay y Ecuador son los posibles rivales y cualquiera de ellos será un duro rival, por ello lo mejor sería clasificar directamente al Mundial. Nada está perdido, tenemos que ganar.