Estados Unidos
Jugándose el pase directo a la Copa Mundial, Costa Rica tendrá hoy que ganarle a domicilio a Estados Unidos, algo que no ha logrado en dos décadas.
El partido en el estadio RFK de la capital estadounidense y el de El Salvador-Honduras en San Salvador, definirán la suerte de ticos y hondureños. Uno de los dos irá a Sudáfrica con pasaje directo, mientras que el otro deberá dirimir un repechaje contra el quinto de Sudamérica. "Tenemos que mejorar, progresar mucho, nos estamos jugando la vida, la de nosotros, la de nuestra familia, la de un país entero", dijo René Simoes.
"No pensamos en la repesca, ni en Argentina, ni en hipótesis que no podemos controlar", añadió.
La presión la sienten además los jugadores, entre esos algunos que debutan bajo la batuta de Simoes, como el experimentado zaguero y ex capitán del plantel Luis Marín. "Estados Unidos tiene muchos años de no perder en casa y el hecho de que estén clasificados no cambia nada, porque no nos regalarán nada... pero este es el partido más importante de nuestras vidas y somos capaces de lograrlo", destacó Marín.
El escollo, complicado de superar, será nada menos que ante el líder de la hexagonal, que en casa no ha sido derrotado por los costarricenses desde hace más de 20 años y que, a pesar de tener el cupo asegurado al mundial, mantiene metas elevadas.
"Vamos a tratar de vencer a Costa Rica para finalizar en primer lugar en la clasificación, ese es nuestro objetivo", manifestó el técnico Bob Bradley.
México a cumplir
Con la misión de buscar el primer lugar de la Concacaf, México enfrentará a Trinidad y Tobago. Con 19 y 18 puntos, respectivamente, Estados Unidos y México, son los únicos dos equipos con posibilidades de obtener el primer puesto del hexagonal. No se otorga un trofeo, pero su ocupante podrá presumir de ser el mejor en la región. "Es un extra por supuesto, ahora nos queda un partido", dijo el arquero Guillermo Ochoa. "No hay de otra, así que intentaremos que se combinen los resultados y de terminar en primero".