Honduras
El primer gol de Georgie Welcome con la Selección Mayor fue el perfecto epílogo con el que la Bicolor mundialista se despidió de la afición hondureña en 2009; 2-1 de la H contra Letonia, una fría y defensiva representación europea que a punto estuvo de llevarse un punto de su travesía por suelo americano...
Andris Vanins, el atajador de la Granate, fue la gran figura de la tarde-noche, hasta que un ordinario error de sus guantes provocó el gol que desequilibró el marcador: Georgie Welcome, al minuto 86, rastreó con el olfato y aniquiló de zurda a los europeos, tras un centro de Mauricio Sabillón que Vanins aflojó sin misericordia.
Honduras la monopolizó...
Con Ramón el Principito Núñez como el mejor hombre de la mediacancha, el "equipo de todos" se apoderó de la pelota y pudo encerrar en su parcela al equipo de Aleksandrs Starkovs. Sin embargo, David Suazo y el Peri Walter Martínez no podían comunicarse entre sí y Carlo Costly luchaba solo entre las torres letonas; el Cocherito hizo dos polacas antes de cabecear a marco al minuto 40 e indujo una atajada de primer nivel de Vanins, que un minuto después ya no pudo hacer nada contra una barrida muy atípica del Cocherito, que anotó el primer gol catracho después de un centro que vino del pie de seda del Principito de Cruz Azul.
El estadio se silenció...
La mala noche de David Suazo, la estrella sampedrana que viene del Inter y una inactividad que raya el enojo, se terminó de firmar al minuto 44, cuando el Rey sujetó a un contrario en el área hondureña y provocó un claro penal que el árbitro costarricense, Walter Quezada, no dudó en sentenciar. Un minuto después, el volante Vladimirs Kolesnicenko cogió la pelota y supo engañar a Noel Valladares para establecer el 1-1 con el consecuente fin de la primera parte.
Se vinieron los recambios
Para el complemento, con una Letonia renunciando completamente al ataque, Reinaldo Rueda le aseguró un socio de igual tamaño futbolístico a Ramoncito: Dani Turcios hacía su ingreso y la H inclinaba la cancha y comenzaba un verdadero remolino de piernas y toquesitos que dejaba sin aliento a los letones, puesto número 41 en la clasificación FIFA. Y se vinieron varios cambios más: Carlos Pavón y Georgie Welcome terminaron siendo la pareja de atacantes, mientras que Hendry Thomas tomaba el puesto de Amado Guevara y Jerry asumía la función de volante en lugar de su hermano Wilson. Atrás, la Muma Víctor Bernárdez volvía a jugar con la Selección Nacional (no lo hacía desde febrero de este año, en la desastrosa derrota 0-2 ante Costa Rica en San José) en vez de Erick Norales.
De un solo lado...
El "tiqui tiqui" de la Selección producía una doble sensación en la grada, que al final tuvo una buena convocatoria, aunque no la que Reinaldo Rueda esperaba. La gente se impacientaba porque quería goles y Ramón Núñez y Dani Turcios hacían de las suyas en la zona cerebral, aunque no tiraban a meta, pero también se atrevía a bajar un tímido "ole, ole, ole" que no tenía eco suficiente en las 20 mil almas que miraban a su Selección Nacional.
Carlos Pavón, lunático delantero, no entró en su noche y Georgie Welcome era el atacante con más hambre en la cancha. Al 83, cuando Letonia despertó y se atrevió a lanzarse al ataque, Andrejs Rubins casi sorprende al guardameta nacional con una vaselina, pero su globito de izquierda se fue centímetros arriba... hasta que al 86 se escuchó el grito de la Jirafa, el Welcome que pide un puesto en Sudáfrica, y se vio la pirueta que significó el triunfo de despedida de los muchachos de Rueda...