Uruguay
Uruguay espera concentrado y con la mente fría el duelo de vuelta de mañana por la repesca hacia el Mundial de Sudáfrica-2010 ante Costa Rica, una selección que se proclama dispuesta a alcanzar la hazaña porque nadie está muerto hasta que lo maten.
"Tenemos que creer en nosotros", dijo el técnico tico, el brasileño René Simoes, al tiempo que lanzó al aire una pregunta con tono de arenga:"¿Por qué no podemos ganar en el Centenario?"
El preperador físico del once centroamericano, el uruguayo Marcelo Tulbovitz, advirtió por su parte que el equipo "tiene la mentalidad de ir a pelear hasta el último minuto" y que "no estamos muertos hasta que no nos maten. Todavía quedan 90 minutos por delante y hay que jugarlos".
"Es clave la recuperación física, pero también lo de la cabecita. Hay que devolverles la confianza" a los jugadores, agregó para subrayar posteriormente que "en fútbol no hay nada dicho de entemano".
El entrenador celeste, Óscar Tabárez, sostuvo de su lado la necesidad de no vender la piel del lobo antes de cazarlo.
El combinado charrúa arribó en la madrugada del lunes a Montevideo contento pero sin triunfalismos. "Obviamente nosotros no vamos a empezar de cero", dijo Tabárez, pero "de todas maneras no tenemos que darle espacio a ningún tipo de distensión ni creer que esto ya es un trámite".