Honduras
Hace algunos años, el ascenso de un equipo a Primera División era motivo de felicidad por la llegada del nuevo inquilino; ahora, la Liga Nacional se preocupa porque no sabe si asciende un equipo o asciende un problema más.
Necaxa, Olimpia Occidental, Social Sol y Atlético Choloma son los semifinalistas, pero solo uno (como campeón del Apertura 09-10) tendrá el derecho de pelear el cupo contra el monarca del Clausura (o subir directo si también gana la liga que finaliza en mayo).
¿A qué se enfrenta la A?
Ocupar uno de los diez puestos de la liga de privilegio es una experiencia increíble cuando se gana, pero que puede llegar a ser traumática cuando las deudas comienzan a crecer.
Zona se dio a la tarea de revisar las finanzas de los cuatro semifinalistas (los clubes más constantes en la lucha por el título en los últimos años) y se encontró con que ninguna organización tiene un patrocinador reconocido que se encargue de mantener, al menos, el 50 por ciento de la planilla.
Por ejemplo, la constructora Congolón ayuda a Necaxa a pagar parte de sus gastos; en Social Sol, Embotelladora La Reyna cancela el 30 por ciento del gasto total de la planilla pero, además, hay aportadores de Olanchito, Puerto Cortés y San Pedro Sula que contribuyen cada mes con las necesidades que presente el equipo; Olimpia Occidental se mantiene con el aporte mensual de su presidente, Pablo Calderón, dueño de la tienda El Bombazo en Copán; por último, Atlético Choloma subsiste con el dinero que aportan sus directivos y la ayuda que les da la Municipalidad de Choloma.
Lo que se les podría venir...
El reto para los dirigentes de estos cuatro conjuntos no es nada fácil: en el hipotético caso que accedan a Primera, tienen seis meses para empezar a idear una planificación que les genere, al menos, un millón de lempiras (el depósito que la Liga Nacional establecerá como oficial en diciembre para los equipos que deseen participar en la liga de oro) y, mínimo, 600 mil lempiras al mes para honrar gastos del plantel (que tiene que subir de valor, sí o sí, en Primera).
Jaime Irías, gerente de la Liga de Ascenso, comentó que “la Segunda División se mueve por el apoyo de la pequeña y mediana empresa, pero la Liga Profesional es muy diferente y los gastos son mayores; los equipos tienen que prepararse, si es posible, para triplicar las cantidades que están acostumbrados a pagar en la B”.
Historia de fracasos...
En los últimos diez años, la mayor parte de los representantes que ascendieron no han podido sostenerse por dos o tres torneos consecutivos y regresan al mismo lugar de donde vinieron.
Eso le pasó a Real Juventud, Olanchano, Real Patepluma, Savio, Broncos, Federal, Hispano y Real Maya. Héctor Fúnez, titular de la Liga de Ascenso, ha visto ese fenómeno y espera que en el futuro se pueda superar la norma. “Es que ese problema también pasa en Segunda, con clubes que descienden el mismo año que suben de Intermedia porque no pueden con la presión”.
Social Sol y Necaxa son los clubes que tienen una estructura similar a la de cualquier equipo de la A.
La única limitante sería la sede, “si Necaxa sube, o compite con Olimpia y Motagua en el Nacional o busca otra cancha; Social Sol sí necesitaría jugar en San Pedro o Santa Bárbara, porque la Lina no permitiría la cancha de Olanchito”, advirtió Irías.