Honduras
Cristiano Ronaldo está acostumbrado a los recibimientos hostiles cuando juega fuera de casa. El pasado domingo en el Reino de Navarra fue solo el último de los ejemplos.
El 9 blanco tuvo que escuchar insultos y amenazas como "Cristiano, muérete" ó
"Ese portugués, hijo p...". En el Camp Nou encontró más de lo mismo, por no hablar de los peligrosos láseres enfocados directamente a sus ojos. Y así ocurre siempre que el Real Madrid actúa de visitante.
El madridista asegura no sentirse preocupado, "por un oído me entra y por otro me sale", asegura, sin darle demasiada importancia.
"Me encanta verles el odio en los ojos, escuchar sus insultos", aseguró.