Honduras
No por nada Bora Milutinovic lo consideró el mejor contención de la historia en Honduras. No por nada es el jugador con más finales (9) disputadas en la A.
¿Quién no lo recuerda al Flaco?
Aquel contención completo. De recuperación, de garra y entrega y que se quedó a punto del Mundial 2002 con la H. Actualmente es uno de los mejores en el desquebrajado Victoria, y Zona habló con José Luis Pineda y también con sus recuerdos.
¿Cuántos años en el fútbol?
Ya muchos, la verdad es que no lo recuerdo ja, ja, ja (debutó en el 97).
Tras Olimpia, Olanchano, River Plate (Uruguay) y Platense, ¿qué tal la experiencia en Victoria?
Estoy bastante cómodo y venir ha sido una buena decisión.
¿No sentís la diferencia económica, logística, física...?
Sí se siente, no lo podemos negar. Olimpia tiene otras cosas, pero estoy cómodo y creo que La Ceiba es un gran lugar.
¿Creés que ya se te fue la fama?
Claro. Definitivamente eso sí se extraña un poco, porque hay que ver que en los entrenamientos de Olimpia día a día hay una gran cantidad de periodistas haciéndote reportajes y buscando entrevistas.
Hablemos de la actualidad de Victoria... ¿parece que se cayó a pedazos el equipo?
Mirá, hay un buen grupo. Hubo problemas últimamente con lo de los técnicos, pero creo que tenemos un gran plantel, hay jugadores de Selección y somos un equipo muy capaz.
Victoria vive momentos tensos. Vos junto a Nínrod (Medina) y Júnior (Izaguirre), que son hombres de experiencia, ¿cómo viven el momento?
Es difícil porque prácticamente ante Olimpia jugamos con el asistente (Reynaldo Villagra, quien también ya se fue del club) tras la salida del profe Tato (Ortiz), pero hemos hablado los de experiencia y espero que no nos siga afectando.
La salida del Tato... ¿cómo la tomaron?
Difícil. Él tendrá sus razones y hay que respetarlas. Lo que es cierto es que la salida del Tato empeoró las cosas.
En el actual torneo llevas 360 minutos de 540 (67%). ¿Qué evaluación de te hacés en este torneo?
Desde que llegué a Victoria he sido constante. La directiva y la afición están contentas con mi trabajo.
¿Qué es lo más penoso que has vivido en este traslado a La Ceiba?
Quizá extrañar a la familia que está en Tegucigalpa, eso es lo más duro. Digamos que eso es lo que más me afecta...
No es que yo te quiera retirar, pero ¿cuánto tiempo más te veremos en acción?
La verdad es que eso no lo he pensado todavía, pero yo creo que el mismo tiempo le va indicando a uno el momento en el cual tiene que hacerlo; la verdad es que uno no quisiera irse nunca de esto, esa es la verdad.
¿El retiro de Wilmer Velásquez qué te merece?
Se fue un grande. Wilmer es una gran persona. La decisión la tomó él.
Vos como alma de aquel tricampeonato, de la clasificación al Mundial de Clubes (2001), al último gran Olimpia... ¿qué creés que le hace falta al actual?
Lo que pasa es que en el grupo en el que estuve yo hubo gente que nació en el equipo, entonces lo sentía, venía desde inferiores.
Hoy en día solo hay un par, nada más.
¿Falta cariño, sentir la camisa?
Sí, hay que sentir el equipo. Mirá, cuando es así, uno como que pelea más por el club.
A veces cuando se traen jugadores que son formados en otro lado no tienen el mismo cariño que se hubiesen nacido en el equipo, quizá esa sea la única diferencia.
Recordemos ese paso por la Selección, eras titular indiscutible... Son momentos inolvidables, muy bonitos, los cuales uno disfruta al máximo.
Lastimosamente para mí no se pudo dar ese sueño de ir al Mundial, esa oportunidad que tanto busqué... pero la verdad me alegra que el grupo lo haya conseguido.