Honduras
Recuperando la memoria del equipo que inspiró a una generación en los años ochenta, el Albo puso contra las cuerdas al Victoria, al que venció 2-0, fácil, con mayoría de titulares juveniles, y se perdió de hacer la goleada de la jornada...
Que comience el show...
Desarticulada cualquier señal de vida del Victoria, Olimpia volvió a ser el Olimpia que le gusta a los hinchas y, en los 15 minutos iniciales, asfixió a su enemigo con una prepotente dosis de presión; adelante, la Rata Ramiro Bruschi se metía por todos los huecos posibles y dejaba sin respiración a los dos centrales de la V. Nínrod Medina y Samuel Córdoba la pasaban de pesadilla.
Tras dos remates iniciales, uno de la Rata y otro de Roger Rojas, el Albo se aprovechó de una avivada del sudamericano olimpista, que rompió el fuera de juego, encaró y bailó al pobre Córdoba y dejó solo al Ro-ro que, de seguido y con la derecha, batió al uno español David Sierra.
Era el minuto 19 y los jugadores del Jaibo se le fueron encima al asistente uno, Víctor Pacheco, que mantuvo su criterio. Según el hombre de la banderilla, Medina fue el que habilitó al ariete del Blanco.
Cambió la cara, pero...
Apenas con Víctor Ortiz como el único elemento que metía miedo a la zaga visitante, la V ocupaba mayor fuerza. El DT Carlos García Cantarero lo entendió y mandó a la cancha al colombiano Mauro Copete, con sangre en el ojo cada vez que se mide al León...
Y la presión que empezó a meter el equipo del español tuvo el primer regalo al 4, tras que Brayan Beckeles se fuera en blanco y propiciara una corrida furiosa del Muñi Ruiz. El remate final de Samir Arzú fue desviado por Fabio de Souza y la V empezaba a tomar algo de protagonismo para bien del espectáculo en el Ceibeño.
Pero apenas se asomaba el club Lechero, que se llenaba de muchos jugadores amantes del contragolpe en vez de los armadores que ocupaba para meter peligro en la meta de Noel Valladares.
Roger en racha...
Entonces, Olimpia se volvió a adueñar de la pelota. Danilo Tosello hizo ingresar al zurdo Néstor Martínez y la cara alegre se hizo de carnaval en los de camiseta blanca. Con los cipotes levantando el orgullo del pueblo blanco, el León se hacía portentoso y jugaba a ganar, al ataque, sin muchas contemplaciones contra el rival, que apenas metía las manos.
Néstor, Alex López, José García, Roger Rojas y Luis Garrido demostraban que a los más chicos hay que darles chance en la cancha, no en las grabadoras de la prensa. Y al 75, una combinación de oro entre Javier Portillo y Néstor Martínez terminó en la cabeza del orgullo de barrio Betania de la capital.
Roger Rojas martilló con su cabeza e hizo explotar a la Ultra Fiel, que en el medio tiempo se había liado a piedra limpia con un sector de la barra de la V.
Líder. Con tremenda sonrisa en la cara del hincha. El León gana, gusta y golea...