Panama
Compuesto el horrible primer tiempo, el equipo de Miguel Escalante tuvo tiempo hasta de remontar el marcador y manejar a su antojo el partido; al final, triunfo 2-1 de la H ante Panamá, que bien pudo haber terminado en goleada.
Enorme contribución la de Rojitas, el romperredes de moda de la Sub 20 que volvió a tener una tarde de ensueño y contribuyó a establecer en el marcador las diferencias entre hondureños y panameños.
No todo lo que inicia mal...
Es cierto. El primer tiempo de la Bicolor fue muy malo, horroroso, tanto que al minuto 25, después de muchos desaciertos de la zona baja, el gigantón Rolando Blackburn se levantó en el área 9.50 y aprovechó una mala marca de Israel Fonseca y una apresurada salida del portero Francisco Reyes para conectar de cabeza rumbo al fondo de la red.
El equipo de todos pasaba uno de sus peores momentos, muy similar a cuando ganábamos 2-0 en la ida jugada el viernes en Comayagua y la Marea Roja se dejó ir con muy malas intenciones.
El mediocampo era un perfecto coladero y Esdras Padilla no encontraba el norte.
Alfredo Mejía y César Oseguera colaboraban poco en labores defensivas y Roger Rojas recibió apenas un servicio en 45 minutos (la dilapidó frente a Torres el delantero del Olimpia tras excelente doble regate en la entrada del área).
Temblor en Ciudad de Panamá
Pero el Rod Carew no estaba preparado para soportar el embate del corajudo Rojitas, que al minuto 56 estaba donde deben estar los verdaderos cazagoles y, después de una mala salida del meta local Torres y un centro bien dirigido por el infaltable Mario Martínez, puso la cabeza y niveló las acciones.
Por entonces, la Bicolor era superior a un conjunto panameño que no le ajustó el presupuesto y que se echó a llorar mucho antes que terminara el partido.
Entonces, aparecieron los hombres que más saben con la pelota en la H: Alfredo Mejía mejoró la marca y asoció sus ideas ofensivas con Esdras Padilla, Mario Martínez, el ingresado desde el primer tiempo Fredy Sosa y con un intratable Roger Rojas, que aportó un nuevo elemento a su carpeta de presentación: al minuto 73, inició un contragolpe desde su propio campo, encaró a pura velocidad, no se dejó vencer por la adversidad y definió con puntazo, sí, así como en el barrio, para dejar hincado al portero canalero.
Suficiente 2-1 para esta versión hondureña que mejoró un montón en el complemento y que ahora espera rival (caribeño) en un nuevo repechaje rumbo a Trinidad y Tobago...