Honduras
Quedó más que confirmado y sellado. Motagua y Vida se verán las caras hasta el próximo 5 de noviembre, con sede aún por definir.
Eso fue lo que anunció la Liga Nacional, pero ayer por la tarde la directiva de Motagua se reunió buscando llegar a un acuerdo para que el juego se realice a mediados de la próxima semana, después del encuentro ante Olimpia y antes del encuentro ante Marathón.
Ambos clubes fueron notificados ayer a las 9:00 de la mañana de que el juego quedaba suspendido por alerta nacional debido a los cambios climáticos que afectan al país.
Y fue de boca del propio presidente de la Liga, Mario Prieto, que conocieron el dictamen final.
“Evaluamos la cancha del Morazán y está demasiado afectada por el cambio climático, lo mejor es posponer el encuentro hasta el 5 de noviembre”, indicó Prieto.
La llamada envió a Motagua y Vida directo a cambiar planes.
Los Azules realizaron un corto entrenamiento en el sector de Siguatepeque, de donde salieron en horas del mediodía rumbo a Tegucigalpa.
Vida por su parte, se marchó a La Ceiba en donde esperan el dictamen final y ya piensa en Platense.
Lo que viene
Motagua regresará hoy a los entrenamientos regulares en el sector de Amarateca, esta vez olvidando la historia sin fin del encuentro ante Vida y poniendo los ojos solo en Olimpia, los tres puntos y el definitivo pase a la liguilla.
“Mañana -hoy- regresamos a los entrenamientos, el profesor notificó que será por la mañana. Hay que trabajar porque se viene el clásico”, indicó Reinaldo Clavasquín, asistente de don Jaime de la Pava.
Ahora el nuevo problema de los Azules será esperar la respuesta final de la resonancia de Jorge Claros, quien resultara lesionado la semana anterior y de quien se presume tendrá que permanecer fuera por mucho tiempo.