Honduras
En esta esquina: Tyson, quien asusta por su sobrenombre y su agilidad en la cancha, a pesar de sus 1.65. Y en esta otra: Muma, quien impone respeto por su estatura (mide más de 1.83) y su cara de niño malo.
“Ja, ja, ja, Tyson es una persona digna de admirar y de respetar, su trayectoria habla por si sola, a parte que es uno de los grandes amigos que tengo”, cuenta Muma.
Tyson lo toma en serio pero envía mensajito y calienta el encuentro del domingo: “Yo tengo una sola misión el domingo, hacerle la tarde imposible a Muma” y pum, la bomba explotó.
El 24 y dueño de la capitanía Azul se levanta del revés y responde: “No le voy a contestar, se que lo dice en broma porque él es así”.
Lo del apodo de Tyson no es casualidad.
El chiquitín no deja que el grandote se levante y manda un derechazo: “No es broma, a Muma siempre le sale una tarde mala, espero que sea el domingo para aprovecharla porque Marathón no va a la capital por otra cosa que no sean los tres puntos”.
La pelea está caliente pero Muma no se sobresalta. Mantiene la calma y agrega: “A nosotros nos preocupa lo que podamos hacer nosotros, lo que hagan ellos nos tiene sin cuidado”.
El cuadrilátero está húmedo y la gente no deja de aplaudir... Momento, están bromeando.
“Ja, ja, ja, ese Tyson es loco. Pero ya hablando en serio, sé que el encuentro del domingo será lindo, Marathón viene jugando un gran fútbol y se han convertido en un equipo peligroso”, dice Muma.
Tyson responde: “No creas, de Motagua me preocupa todo porque es un equipo que viene en alza y no creo que salgan el domingo a perder, ellos irán en busca de la clasificación definitiva a la Liguilla”.
Antes de despedirse Muma agrega: “Tenemos que ganar porque ahí veremos de qué estamos hechos”. La pelea estuvo buena, el domingo estará mejor...