Honduras
Son las 6:02 en el enorme reloj de la Catedral del centro de esta ciudad.
En el hotel Crowne Plaza, donde se hospeda la H, no pasan ni los suspiros. Es un hermetismo total, así como lo solicitó el Doctor Rueda.
Adentro, los jugadores comienzan a bajar y a tomarse fotos con los regalos que les entregó el patrocinador de teléfonos móviles del equipo de todos. Minutos después el autobús se estaciona y Carlos Velasco sale del hotel, se subió al interior y no volvió a aparecer.
Los que sí aparecen son los hinchas. Rodean la puerta y forman una valla por la que desfilan los jugadores.
Todos se suben y no quedan espacios, excepto el del DT, quien apareció de la nada y se sentó a hablar por celular.
La unidad arranca y se marcha al Olímpico para entrenar a puerta cerrada. Honduras realizó el colectivo ante un Marathón que venía del estadio Morazán de empatar ante Victoria.
Pero no fue la banca del Verde la que jugó, pues se pudo ver en su ingreso a Marvin Chávez, Óscar Bonilla y Juan Obelar entre otros, así que el cansancio no es excusa para apoyar a la H este miércoles.