Honduras
Rafa Márquez no lo dijo, pero su rostro lo delataba. Correr tras el Rey David y tratar de asimilar su velocidad no es tarea fácil.
En cada metro, en cada corrida, en cada pique, el 4 y capitán del Tri tuvo que meter el acelerador e incrementar la potencia de sus músculos trabajados.
David Suazo solo hacía gala de su principal atributo... pero no fue suficiente,
Parece un cuento, una de esas historias de buenos y malos, de guerreros, de las que ponen los pelos de punta y las que, indiscutiblemente, nadie deja de ver.
Algo por el estilo veremos cuando inicie el miércoles el encuentro entre Honduras y México y cuando Suazo meta el acelerador y Márquez tenga que hacer la tarea.
Una vez dijeron: “David cansa a cualquier adversario, cuando toma el balón parece que nadie lo alcanzará y hay que cometerle falta para detenerlo”. Seguro que Rafa no será la excepción...