Honduras
Han pasado casi seis años desde que Juan Carlos Espinoza dejó de ser entrenador titular del León.
A Estadio Olímpico lleno, repleto como nunca de fieles olimpistas, Milton Palacios le pintaba la sonrisa de oreja a oreja con su famoso gol de oro y quien celebraba en el banquillo no era sino JC, el aliado perfecto de Nahún, su hermano y complemento perfecto de una dupla que siguió dándole títulos al Albo.
“He cambiado muchísimo, he aprendido más sobre el juego, detalles que al principio te pasan por alto, tengo más conocimientos tácticos que antes, lógico”, dice el Príncipe, uno de los ídolos del club que ha vuelto al banco a petición de Rafael Ferrari, el presidente.
- Dicen los que le conocen que ha mejorado sus relaciones interpersonales, que ahora es una persona más abierta, ¿puede ser?
- Lo que pasa que toda mi vida, incluso cuando era jugador, siempre fui poco expresivo con la prensa, así era mi manera de ser, pero la experiencia de la vida te va dando otras perspectivas... no es que haya cambiado mucho, pero sí soy más comunicativo
- ¿Cómo será la relación con la prensa ahora que asuma el mando?
- Normal, pero cambiarán algunas reglas. Habrá días para entrevistas, horarios y cosas así para llevar un control de todo, lo digo por el mismo ambiente que existe alrededor del club.
Sí. No hay dudas. Juan Carlos ha cambiado y no lo habíamos notado desde su callado trabajo como asistente de Juan de Dios Castillo.
Sabe y entiende al periodismo, “sé que ustedes viven de la noticia y que a mí nunca me gustó el protagonismo ante los medios, así que todo será cuestión de respetar los espacios de cada quien”.
Rebasado el candente tema periodismo-cuerpo técnico, a JC habría que preguntarle por la forma de juego de su Olimpia versión 09, sobre todo porque el hincha se vuelve a crear una sana ilusión con la aparición en primera fila de uno de los máximos exponentes del gran equipo del 88, aquel León que barría en Honduras y Centroamérica: “El estilo depende de los jugadores que vengan, aunque ya se sabe que la premisa de Olimpia es buscar la calidad, tener movilidad y gol.
El equipo del 88 tuvo logros importantes, como hubo buenas generaciones antes y después... es bueno recordarlo, pero no es correcto comparar”.
- ¿Cree que en Olimpia no se ha invertido lo suficiente?
- La plantilla de Olimpia es alta, pero hay que tratar de que vengan jugadores que hagan la diferencia. Marathón, España y Motagua se han hecho fuertes, así que hay que procurar conformar un equipo equilibrado para agradar a la gente.
- Cambiamos la pregunta: ¿Olimpia ha perdido la mística?
- No, lo que pasa que los demás equipos también están trabajando y no es fácil, pasa hasta en las mejores ligas, ya ves el caso de River Plate, que ahora es último en Argentina después de haber salido campeón.
El JC admirador del fútbol inglés (“sobre todo de Manchester, Arsenal y Liverpool”) y del “Barcelona de Rijkaard”, tiene la mejor fórmula para que Olimpia no siga penando: “Tenemos que contratar bien”. Y contratar bien es por el bien del aficionado, golpeado tras los fracasos del último semestre (fuera de la Champions y sin renovar el título local): “La gente se ha vuelto más exigente, sobre todo viendo el fútbol internacional, dentro del club lo sabemos bien, la gente de Olimpia quiere que el equipo gane y juegue bien”.
- ¿Es su anhelo volver a ver los estadios llenos, así como en los ochenta?
- Claro, mi llamado, sobre todo al olimpista, es que, sabiendo que la prioridad es la Selección, no olvide al club, que asista al Nacional para que el jugador mejore su rendimiento, con estadios llenos ganamos todos.