Honduras
Simple y sencillo: estaba feliz. Muma cuenta que desde que era un niño se pasaba las tardes en La Ceiba -su ciudad natal- imaginando cómo se vería con alguna de las camisas de los equipos internacionales.
Llegó a Motagua y la cosa no fue nada fácil. Tuvo que enfrentarse a apellidos de peso en la Liga, su carácter no fue un factor a favor, al contrario, varias veces lo metió en problemas.
De repente, un día se dio cuenta que eso no lo llevaría a ningún lugar: “Uno tiene que madurar algún día, yo lo hice y cambié todos mis defectos para ser una persona diferente”, comentó un día.
Ya han pasado varios años de eso, varios campeonatos, varias lágrimas y sonrisas y luego de todo eso, el sueño se cumplió: “No es fácil dejar Motagua, es mi casa y donde me han tratado bien, por eso no me despedí de nadie porque no me gustan las despedidas”, dijo antes de partir rumbo a Bélgica y en ese momento entraba Jocimar al aeropuerto.
“Qué elegante va el Muma... ja ja ja... ya en serio, buen viaje mi amigo, que todo le salga bien y demuestre de qué es capaz”, le dijo su ahora ex compañero.
Muma tiene la mirada triste, pero el corazón contento: “No es fácil dejar todo lo que uno quiere, pero tengo que ir por mi sueño”, agregó mientras tomó de la mano a su novia Wendy Salgado, la ex miss Honduras.
La mirada de Muma se torna aún más nostálgica, pero hay una meta por cumplir. “Voy a darlo todo, estoy en buen nivel con ganas y ansias de hacer mi prueba médica, estoy emocionado y con ansias”.
Llamadas y consejos
El último día de Muma, previo al viaje, estuvo lleno de llamadas. Amigos, familiares y los más cercanos al futbolista quisieron darle sus palabras de aliento.
Una llamada en especial marcó al nuevo jugador del Anderlecht: la de Alexis Mendoza, asistente técnico de Reinaldo Rueda en la Selección Nacional.
“Me dijo que me deseaba toda la suerte del mundo y que haga lo que sé hacer, en el fútbol no hay que inventar nada, todo está inventado así que solo tengo que ser como soy”.
Wendy le echa miradas tímidas a Muma, él le responde con sonrisas.
El ambiente se vuelve nostálgico y nadie quiere despedirse.
Víctor sigue hablando de lo que no lo ha dejado dormir estos últimos días: “me voy tranquilo porque sé que hay varios que pueden ocupar mi puesto en Motagua, está David Molina, está Aarón Bardales, está Leverón a punto de firmar con el equipo, cualquiera de ellos puede ocupar el lugar que dejo, por esa parte me voy tranquilo”.
Bélgica lo espera
Muma llegará hoy a Bélgica, ahí lo esperan varios exámenes -los rutinarios al hacer contrataciones- y mañana viernes verá a su nuevo equipo en el último partido de liga.
“Eso será muy importante porque iré a conocer a mis compañeros, estoy ansioso y con ganas de mostrar de lo que soy capaz, voy a quedarme y me he propuesto que me compren en dos meses, es suficiente tiempo para que se den cuenta de lo que puedo hacer”.
El ex capitán de Motagua agradece a todos los que han creído en él, a todos los que lo han apoyado y deja estas palabras: “le pido a la gente que confíe en mí, que no los voy a defraudar, voy a dejar aún más en alto el nombre de Honduras para que la gente se sienta orgullosa de mí”.
El que usaba el 24 en Motagua ha madurado, el que se le concrete su sueño de viajar al extranjero es producto de ello.
“Costly me dijo que confía en mí y que todo me saldrá bien”, contó. Llega la hora de la partida.
El viaje de cinco días está a punto de comenzar. Muma dejó la azul y pronto se infundirá en la púrpura y blanco. Su novia no aguanta las lágrimas: “Es duro”, repite, mientras le dice adiós...