Honduras
El presidente del AC Milán, Silvio Berlusconi, puso fin ayer a las especulaciones sobre la partida del brasileño Kaká al Manchester City del fútbol inglés, al anunciar ante las cámaras de televisión que el mediocampista se queda en el equipo lombardo.
“¡Kaká se quedará en Milán!”, declaró el jefe del gobierno italiano y propietario del club siete veces campeón europeo y cuatro del mundo (entre la Copa Intercontinental y Mundial de Clubes), explicando que intercedió en esta misma jornada ante el jugador para asegurarse de que no se irá de Milán.
“Cuando le escuché decir que prefería quedarse, que se sentía privilegiado por poder vestir la camiseta (del Milán), que antepone la cercanía y la amistad, el calor y el afecto que los hinchas le demostraron en estos días, exclamé ‘¡Aleluya!’, y nos dimos un fuerte abrazo”, comentó Berlusconi.
No obstante, el propio Berlusconi había dado crédito a la posibilidad de una transferencia la semana pasada.
Por su parte, el segundo club de Manchester, el nuevo rico de la Premier League, confirmó en su sitio en Internet “que finalizaron las negociaciones con el AC Milán”.
Esta misma jornada, hinchas Rossoneri depositaron decenas de cartas en el palacete en el que vive Kaká, suplicándole que no fiche por el Manchester City, que estaría dispuesto a pagar hasta la friolera de 150 millones de euros por el astro brasileño.
No querían que se fuera
El club inglés es propiedad del jeque Mansur, destacado miembro de la familia reinante en los Emiratos Arabes Unidos, quien controla un holding financiero.
No obstante, antes de las declaraciones de Berlusconi en la jornada, el club había afirmado que no impediría a Kaká irse si así lo desea, sobre todo ante la suculenta cifra (el jugador percibiría un salario de 500.000 libras semanales -unos 550.000 euros).
“Nuestra carta tiene una página y la escribimos con el corazón para recordarle lo que representa para nosotros y pedirle que se quede aquí”, declaró Niccolo, un hincha del AC Milán de 20 años de edad.
Ayer, el padre y agente de Kaká, Bosco Leite, llegó a Milán para discutir el futuro de su hijo. Por su parte, Arrigo Sacchi, el entrenador que llevó al AC Milán a ganar dos Scudetto, había dicho que “sería un error (dejarlo partir), porque Kaká es único”.
De 26 años de edad, Kaká fue Balón de Oro de France Football y Jugador FIFA del año en 2007. El brasileño había llegado al AC Milán en 2003, y el año pasado firmó una prolongación de contrato hasta 2013.