Honduras
Muchas tarjetas y poco fútbol, así se resume el partido entre Guatemala y Panamá. Al final, un golito de los panas los envió a disputar la semifinal de la Uncaf contra Honduras.
Fue un 1-0 poco atractivo, tanto que chapines y panameños jugaron casi sin afición.
Parece que los planes del técnico Benjamín Monterroso se vinieron abajo y el equipo chapín se tendrá que pelear con el repechaje. El trabajo de Guatemala dejó mucho que desear. No hubo ni una jugada de peligro.
La mejor herramienta de los guatemaltecos fueron los tiros libres y ciertas individualidades de Claudio Alvizuris.
Puro juego brusco
La Marea Roja se sintió en confianza y avanzó tranquilamente por la izquierda. Ante la impotencia de los chapines, los Torres pusieron a trabajar al portero Jerez.
La única forma de parar la fortaleza de los panas era amarrarle los pies así que Guatemala empezó a cometer faltas.
El central Joel Aguilar Chicas, puso un hasta aquí y paró el juego brusco. Después de eso empezó un juego más limpio y ese fue el gran inicio del fútbol panameño.
Alberto Zapata fue el hombre de la noche al poner en ventaja a los panas a los 30 minutos. Un gol de cabeza y eso fue todo.
Cuando mejor se miraba la Marea Roja perdió a uno de sus mejores hombres, Víctor Herrera salió expulsado luego de que el árbitro lo sorprendió buscando un penal inexistente.
Herrera ya tenía amarilla y el juez lo mandó directo a las regaderas. La superioridad numérica de Guatemala nunca existió.
En ningún momento los chapines se encimaron.
Por el contrario, Panamá apretó más y Ricardo el Patón Phillips le dio mayor profundidad al fútbol canalero.
El primer y último intento de Guatemala se produjo casi al final del partido. Un remate directo de Jonathan Márquez que puso a volar a Jaime Penedo.
El arquero no se lo esperaba ya que desde hace mucho tiempo era un espectador más del partido. La pelota recorrió 20 metros pero no pudo encajarse en el marco. Ese fue el último cartucho de Guatemala.