Australia
En otra final épica, Rafael Nadal venció a Roger Federer en cinco sets para convertirse en el primer campeón español del Abierto de Australia y de paso dejó en suspenso la búsqueda del astro suizo por igualar el récord de Pete Sampras, de 14 títulos individuales de Grand Slam.
Tras disputar el partido más largo en la historia del torneo para alcanzar la final, Nadal necesitó de 4 horas y 23 minutos para derrotar a Federer 7-5, 3-6, 7-6 (3), 3-6, 6-2 en la Arena Rod Laver.
Se trató de la tercera victoria consecutiva de Nadal sobre Federer en finales de Grand Slam.
El número uno mundial también se impuso sobre Federer en el Abierto de Francia y en la final de Wimbledon, ambas el año pasado.
Nadal se convirtió así en el primer español en ganar el título australiano. Ha ganado cinco de las siete finales de Grand Slam que ha jugado contra Federer y tiene ahora un registro global de 13-6 contra el suizo de 27 años.
Además de sus victorias en el Abierto de Francia y en Wimbledon, Nadal reemplazó a Federer como el jugador número uno en agosto, después de ganar la medalla del oro en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Federer levantó dos puntos de campeonato desde 15-40 en el octavo game del quinto set, pero en el tercer match point erró con una pelota que se fue larga.
Nadal se desplomó sobre su espalda sabedor de su victoria, antes de incorporarse y correr para estrechar la mano de Federer.
Ambos se abrazaron en la red. Bañado en sudor, Nadal levantó el puño y apladió la ovación de pie que dieron los espectadores y después fue a saludar a su familiares y entrenador.
Federer, en lágrimas, casi que ni pudo hablar durante la presentación.
Nadal recibió el trofeo y abrazó a un compungido Federer. Cuando ganó tres de los cuatro mejores en 2006 y 2007, Federer ejerció un dominio absoluto en el circuito, pero ahora ha perdido finales en tres superficies diferentes frente a Nadal.
El mallorquín de 22 años ha ganado cuatro veces seguidas en la arcilla de Roland Garros y en césped superó a Federer en otra final épica de cinco sets en Wimbledon el año pasado.
“Mejor imposible”, dijo Nadal cuando le preguntaron sobre su inicio de temporada.
Federer llorando dijo que no ha tirado la toalla sobre si se considera capaz de ganarle a Nadal: “Claro que puedo. No me pasé cuatro horas y medio en la cancha sin creerlo”.
Aunque Federer superó a Nadal por un punto, 174-173, su saque le traicionó demasiado.
Apenas tuvo efectividad de 51% en su primer saque y dio la impresión que sus seis doble faltas se produjeron en momentos clave.
Y en el decisivo quinto set, con el partido en su punto de ebullición, fue Federer quien flaqueó. Federer solo registró seis winners y 14 errores no forzados en el set.
Nadal se creció ante el momento, apenas con dos errores no forzados y sólo cedió tres puntos cuando le tocó sacar en cuatro juegos.
La final estuvo cargada de emoción y colorido, con espectadores ondeando banderas de España y Suiza.