Honduras
Al Azul la cosa se le sigue poniendo difícil. Motagua y Vida tuvieron que conformarse con un tan solo punto en una complicada cancha.
Es cierto, ambos propusieron y buscaron cambiar ese feo 0-0 y dar espectáculo, pero nunca se pudo.
Fueron parejos y nunca dejaron que los pocos aficionados se aburrieran a pesar de que el marcador se negó a cambiar en varias ocasiones.
Motagua sigue teniendo ese terrible problema que en el fútbol se convierte en un pecado: no anota.
La figura de Jocimar se opaca cada vez más, la de Welcome -que ayer no fue titular- peor.
Y esto que ya para cuando se acercaba el epílogo del encuentro, el isleño intentó lucirse pero Júnior Morales, atento durante los 90 minutos, se lo negó una y mil veces.
Preocupación
En el Azul ya se están encendiendo las luces rojas. No hay goles, tan solo se acumula uno en la tabla de posiciones, fue desde los once metros, ¿lo recuerda?
Aquel infame penal ante Hispano, lo anotó Torlacoff, ausente ayer en La Ceiba por ver la roja casi después de que anotara el único gol de Motagua hasta el momento.
Las acciones
De rescatar serían solo algunas jugadas. Como los tiros fuera del área de los vestidos de rojo en los que la figura de Ricardo Canales se agigantó en el marco Azul.
Por parte de Motagua, rescatar las insistentes acciones de Jocimar y luego las de Welcome al ingresar por Reinaldo Tilguath, de participación discreta.
Pero lo que llamó la atención fue la polémica jugada que protagonizó Milton Palacios, lateral derecho de Motagua, quien estorbando un centro de Mario Chávez, rozó el balón con su hombro izquierdo.
El línea no lo vio, la jugada fue de espaldas a él.
El central solamente pidió que siguiera el juego.
Más tarde, las repeticiones agigantaron la duda al no aclarar si fue en el hombro, en el costado o en el brazo.
En fin. La historia no cambió. Motagua 0 Vida 0 fue el final. El Azul aún no puede...