Honduras
Un gol, tan solo uno fue suficiente para que Motagua venciera al otrora líder Real España y para que hoy amanezca como líder junto a Real Juventud.
Ojo, que no ha sido muy vistoso que digamos.
Al equipo de don Jaime de la Pava le está costando más de lo que esperaba este arranque de torneo.
El Azul no fue una máquina, mucho menos sacó muchos sustos, aún no convence elaborando jugadas de fútbol de alto rendimiento y tampoco es avasallador.
Pero cuidado, tiene el corazón caliente, las heridas abiertas y juega con garra y entrega a pesar de que muchas veces falle como lo hizo en innumerables ocasiones Marvin Sánchez, que por la banda aún no se ve bien, o como la penosa ingenuidad de un Miguel Castillo, que ayer se dejó castigar con una amarilla por falta, reclamó y puso en peligro a su equipo.
Aún así, Motagua levantó a la gente, animó a los más de tres mil hinchas que gritaron de inicio a fin y los levantó de sus fríos asientos a eso de los 26 minutos del segundo tiempo cuando en jugada magistral de Sánchez (que luego de la salida de Santo pasó al centro junto a Castillo).
Que encontró la cabeza de Jocimar, quien no pudo empeinarla de la mejor forma y que luego del rechazo de Macías, los oportunos botines de Georgie Welcome encontraron el primer gol de cancha de Motagua.
El único gol del partido y la segunda victoria del Azul en lo que va del torneo.
Golazo, señores, tan solo superado por las dos piruetas que regaló Welcome como celebración por su primer gol en el campeonato.
Excelente jugada elaborada por el Azul que venía practicándola durante toda la semana.
A don Jaime le cayó como anillo al dedo el gane del Azul, ya que tiene a las puertas el duro clásico ante Olimpia.
Fueron los cambios
El DT del Ciclón fue claro, los cambios equivalentes a los ingresos de Welcome, Jocimar y Fer Castillo (en ese orden) hicieron la diferencia en uno de los partidos más duros para las águilas.
Y eso es tan sencillo como decir que Real España no regaló nada, al contrario, durante los noventa minutos buscaron el marco de Ricardo Canales (en esta quinta fecha ya consolidado como invicto) y lo intentaron poner en apuros con remates venenosos de Douglas Caetano y Allan Lalín. Motagua volvió a ganar, volvió a creer en su fútbol... volvió a celebrar.
A Real España le quitaron el liderato, le pintaron la cara y dejó de ser invicto.
El Azul celebró y se sintió bien.
Aún deja dudas en su fútbol que carece de creativos, sigue fallando en aspectos elementales, pero ganó.
Con tan solo dos victorias, tres empates, dos goles a favor y cero en contra, el Azul que ha dejado más dudas en los últimos años hoy respira, se ríe de su suerte y le echa una picadita al sabroso clásico que se nos viene el fin de semana.