Honduras
“Si, gracias a Dios pudimos lograrlo, ahora hay que seguir trabajando para seguir mejorando”.
Así comienza Adán Ramírez su plática. Su voz está cansada y por momentos se siente como que se quiebra.
El volante del Tense ahora quiere hacer lo propio con el Hispano, tras un gran juego ante Motagua la noche del miércoles.
“Teníamos que ganar a como diera lugar porque estábamos en casa y no podíamos seguir dejando escapar puntos”, resume el porteño, la charla que les dio el Chamaco Rubén Guifarro.
Ramírez estuvo en los cuatro goles del Tiburón ante el Azul.
“Estoy alegre conmigo porque me entendí bien con mis compañeros en ese partido y gracias a Dios que pude anotar dos goles”, finalizó el jugador.