Honduras
Zona llegó unos minutos después de las 6 de la tarde, hora de la cita.
En el salón del establecimiento ya estaban los principales líderes de la barra de Los Revolucionarios. Después de un “hola, qué tal” a nuestro paso salen los promotores de las reuniones de paz, el Programa de Nacional de Prevención, Rehabilitación y Reinserción Social.
“Van a venir 24 líderes de la barra, esperemos que sea una reunión productiva, gracias por estar aquí, ellos dijeron que no tendrían problema para que EL HERALDO estuviera presente”, dijo Javier López, miembro de este programa.
Minutos después, en la mesa se sienta el inspector de Policía Hugo Alvarado; Nolvia Alvarenga, la directora del programa y el sociólogo Gustavo Sánchez, quien colaboró siempre con EL HERALDO en esta campaña que Los Revolucionarios ven con buenos ojos.
“Estamos los líderes de la barra y todos los que lideran las bandas en toda la ciudad”, dijo el Revo Komandante 2, quien da la bienvenida a la cita.
El ambiente comienza tenso, la sala ya está llena y el silencio “rompe” los tímpanos.
“Esta es una plática informal donde no queremos que se busque quién tiene la culpa, sino que tratemos de conciliar una paz en las gradas”, dicen los del Programa a grosso modo, mientras los barristas se quedan en silencio analizando y dando razones.
Se viene el lavado de cara
“Nosotros no somos mareros. Ahora si pasa algo en este país, dicen fueron Los Revolucionarios, fueron los barras bravas, nos están satanizando”, dijo el Revo Komandante 1, en su primera aparición de la noche.
Instantes después guardó silencio y se limitó a escuchar los compromisos y reglamentos a los que llegó la barra y que entraron en vigencia desde el sábado pasado con el juego entre Motagua e Hispano.
“Como barra ahora tenemos compromisos y que todas las bandas sí vamos a cumplir”, manda con autoridad el moderador y luego continúa: “vamos a cumplir con todas las órdenes asignadas por la Policía en cada uno de los espectáculos a los que asistamos; además vamos a apoyar la campaña de no violencia de EL HERALDO”.
¿La gente dice que las barras asaltan a los aficionados para entrar al estadio?... Se lanza la pregunta y la nueva orden es la siguiente.
“Prohibido pedir dinero a la gente para entrar al estadio, en la primera vez se le llamará la atención, en la segunda será detenido.
El que no tenga dinero mejor que no vaya al estadio”.
Fue más de cuatro horas de cabildeo y promesas, se espera que se cumplan.