Honduras
Mientras el Doctor Rueda leía la nómina de convocados, las manos me comenzaron a temblar terriblemente.
No solo yo quería escuchar el nombre de ese par de joyitas que se visten de diez cada vez que pueden y hacen delirar al mundo H.
Julio César León, el Rambo de la Gente para más referencias, está de regreso en la H y Zona lo llamó a Parma justo a las 2:30 de la tarde nuestra de ayer; minutos después se tenía que conocer igual la reacción del otro genio, ese que en ausencia de Julio se echó el equipo al hombro y lo metió en el hexagonal, siendo genio y figura del equipo nacional: Ramón el Principito Núñez.
Dos pláticas, dos alegrías distintas con una sola risa... esa que al final se pinta de azul y blanco.
Bienvenido, Julito...
Fueron como 10 intentos (número de su camisa) para hablar con él, pero igual había que seguir marcando en busca de esa reacción del soldado ausente.
Al otro lado finalmente se escucha su voz y se le felicita por el regreso.
“Estoy feliz de regresar a la Selección, es un llamado que lo asumiré con toda responsabilidad”, es lo primero que logro escuchar y el pecho se me infla.
Pasaron seis meses y 11 días desde que al porteño le quedó una lección para toda la vida: Rueda logró marcar un precedente disciplinario nunca antes visto en Honduras (el Rambo despotricó contra la Federación antes de un juego eliminatorio y el técnico lo desafectó de la concentración)... y la camisa se comienza a ver con más responsabilidad.
“Siempre estuve anuente de a volver, le pedí disculpas al DT, pero eso ya es pasado y ahora lo que importa es el presente”, dijo el Fantasista del Parma.
¿Sería lindo volver a la Bicolor con un gol? Y, bueno... paso a paso mejor. Si me queda la oportunidad de anotar lo haré, pero lo primero es llegar a luchar por un puesto, me entendés”.
Al Rambo de la Gente lo pidió medio país y el profesor Rueda al final escuchó hasta los ruegos que le mandó la Virgen de Suyapa, el presidente Zelaya y hasta el barrendero de la esquina: “siempre que pueda estaré con mi Selección, saludos a todos, tengo que cortar porque la nena (Rebecca, su hija) se puso a llorar y tengo que atenderla, disculpa y hasta luego”.
Principito aclamado
Mientras tanto, al otro lado del mundo, en México, se escucha que un autobús va en marcha. Tres intentos y Ramón Núñez dice repetidamente: “Aló, aló, aló”, y luego cuelga su teléfono celular.
Parece que en Honduras las líneas telefónicas se congestionan y, entonces, encontrar una disponible es un caos, pero al final se logra.
“Es un nuevo llamado y llego en un mejor momento que el anterior, gracias a Dios estoy jugando más que para cuando el partido ante Costa Rica”.
Y este Ramón dejó de ser el Ramoncito de antes para convertirse en un súper Ramón con una franja celeste en el pecho.
“Por fortuna estoy haciendo bien las cosas, el entrenador Chelís (José Luis Sánchez) me está dando la confianza y la misión es salir del descenso”.
El volante del Puebla sabe que “hoy en día los dos rivales que se avecinan son difíciles, pero creo que somos un buen equipo y podemos sacar los seis puntos con mucho sacrificio”.
Habla de Julio, ¿su sombra en el mediocampo?
Es evidente que el más representativo portador de la camisa 10 regresa, pero ese no es un problema de Ramón ni nosotros, sino que de Reinaldo Rueda, quien decide al final quién jugará o si lo harán los dos a la vez.
“Qué bueno que vuelve Julio, es un gran jugador y es una gran persona, que toda la gente quiere”, dice el genio que radica en México, del otro genio que vive en Italia. Cuestión de grandes...