México
México inició la preparación para jugar el sábado ante Costa Rica, por la segunda fecha del hexagonal final de las eliminatorias de la Concacaf para el Mundial de Sudáfrica-2010, con un ambiente enrarecido y tibias muestras de apoyo para el seleccionador, el sueco Sven-Göran Eriksson, quien admitió que puede ser destituido en caso de derrota.
"En su momento estuvo Hugo Sánchez y tratamos de ayudarlo y no se pudo, desgraciadamente. Así es el fútbol. Ahora toca Eriksson y hay que apoyarlo y ojalá que salgan las cosas porque es una gran persona", dijo a la prensa el lunes Ricardo Osorio, defensa del Stuttgart alemán.
El sueco admitió a principios de este mes que su periplo en México podría concluir si caen el sábado ante Costa Rica en el estadio Azteca.
En una muestra de la desconfianza que reina en el vestuario, acto seguido el propio Osorio lanzó una crítica velada a su entrenador afirmando que el brasileño naturalizado Antonio Naelson 'Sinha', ausencia destacada en esta convocatoria, está "pasando por un gran momento" y que lo "extrañarán" en el campo de juego.
La prensa mexicana, que lleva semanas pidiendo el cese de Eriksson, se cargó de razones con este descarte y criticó con fuerza que un equipo con una alarmante falta de creatividad prescinda de su volante más iluminado.
Los ataques al timonel son frontales tras acceder únicamente por diferencia de puntos con Jamaica al hexagonal final, en el que México debutó el mes pasado con derrota de visita ante Estados Unidos.
Ni siquiera la reciente goleada por 5 a 1 en amistoso ante Bolivia concedió una tregua mediática para el ex seleccionador de Inglaterra.
Eriksson podría jugarse el puesto el sábado con una zaga muy mermada por las bajas por sanción de su máxima estrella, el central del FC Barcelona español Rafael Márquez, y del lateral del PSV Eindhoven holandés Carlos Salcido.
Con todo, los mexicanos siguen sacando a relucir el orgullo del dominador de la región que fueron hasta hace poco.
"Sinceramente, es casi imposible que perdamos en México...Somos muy fuertes en casa", proclamó el capitán Márquez en una entrevista publicada el lunes en la página electrónica de la FIFA.
En el escenario radica justamente el reto para Costa Rica, cuyos jugadores han expresado su motivación por lograr un nuevo 'Aztecazo', como se bautizó a la victoria tica en el estadio Azteca en 2001 que fue, a la vez, la primera derrota del Tri como local en eliminatorias mundialistas.
Para los jugadores mexicanos, muy presionados también por la prensa y la afición, sería un golpe casi definitivo volver a perder en un estadio que consideran su fortín y donde creen que los rivales sólo vienen a replegarse.
"Hablan mucho los costarricenses de que van a hacer otra vez aquí la hazaña que hicieron. Qué bueno. Si vienen a jugar, qué bueno. Pero si vienen a defenderse no tiene mucho caso hablar", sentenció Osorio.
La selección tica es la única de la Concacaf que permanece invicta en estas eliminatorias y afronta este encuentro con el colchón de los tres puntos sumados ante Honduras, siguiente rival de México el 1 de abril.
El presidente Óscar Arias apoyará en persona a sus futbolistas junto a más de 2.500 compatriotas en el estadio Azteca.
El hexagonal, que también disputan El Salvador y Trinidad y Tobago, concede tres boletos directos a Sudáfrica y el cuarto irá a un repechaje con el quinto de Sudamérica.