Italia
José Mourinho volvió a abrir la boca y despertó una nueva polémica en todo el fútbol italiano.
Esta vez, el foco de las críticas lusas fueron hacia sus propios colegas. Por consiguiente, se desató una ola de respuestas y de enfado.
“Yo hablé de entrenadores que perdieron la dignidad.
Me refería a que mientras uno es el que diseña y elige el equipo que saldrá al campo de juego, otros entrenadores no lo hacen.
Y el mundo del fútbol está lleno de esos”, dijo Mou.
Luego agregó que “si alguien se acercara para decirme cómo tengo que conformar el equipo, al otro día estará mi oficina vacía y tendré las maletas preparadas para marcharme”.
Aparentemente, el portugués escogió la figura de Carlo Ancelotti, entrenador del Milán, para realizar esta crítica. Mou habría insinuado que Carletto se dejaría influir por Silvio Berlusconi para armar el equipo rossonero, cada fin de semana.
A todo esto, el del Milán respondió: “Si se refirió a mí, yo puedo decir que con Berlusconi gané dos copas como jugador y otras dos como entrenador”.
Pero no todo murió ahí. Renzo Uliveri, presidente de la Federación Italiana de Entrenadores de Fútbol explicó: “Mourinho es parte de nuestra asociación y estamos muy felices por eso, pero esta vez ha ido demasiado lejos”.
En tanto, Roberto Donadoni comentó que “fue poco elegante y poco educado”, mientras que el entrenador del Cagliari, Massimilano Allegri expuso su enfado: “Esas declaraciones rozan lo patético”.
El único que defendió la integridad del entrenador del Inter fue el ex técnico del Lecce, Mario Beretta: “Mourinho dice muchas cosas que nosotros desearíamos decir, pero nunca nos animamos”.
Por lo pronto Mourinho sigue echando leña al fuego y manteniendo su personalidad de The One (el único), que muchos problemas le causó en Inglaterra.