Honduras
Todo el país parece estar muerto... está de vacaciones y el deporte pide un vale de descanso adelantado.
En la Villa Olímpica de esta ciudad hay un grupo de cipotes intentando construir una segunda ilusión. (Recién ayer se cumplieron dos años de la calificación al primer mundial Sub 17 de nuestra historia).
Zona sale al encuentro de Emilio Umanzor, DT de la H infantil, quien busca sellar pasaporte en Tijuana (desde el próximo 21) rumbo a Nigeria.
“Sería el sueño más lindo de mi vida”, dice el entrenador, quien asegura que aún no ha llorado dentro del mundo fútbol.
“Pero no descarto que me gustaría llorar dirigiendo un juego, tanto como estar en la Selección Mayor al lado del profesor Rueda de quien estoy aprendiendo mucho”, dijo el encargado de conducir el barco a ese segundo Mundial.
Las calles de la Villa están casi solas de no ser porque están llenas de hojas secas... a un costado está el PF argentino, Ariel Bustamante y el AT colombiano Pablo Román, quienes además sueñan con alcanzar ese boleto al país del continente negro.
“Afortunadamente estamos trabajando bien, ajustando detalles, haciendo rutinas a doble horario y formando a estos chicos en quienes deposité ya toda mi fe, al igual que lo hice con la Sub 20 (clasificada por él al Mundial de Egipto)”, explicó Umanzor ayer por la tarde.
Rutina
Durante la charla en una de las bancas del lugar, Emilio se sinceró y mostró esas etapas de la vida que le han marcado.
“Nos levantamos casi siempre a las 6:40 de la mañana”, explicó y continuó, “eso es algo que siempre ha caracterizado a mis equipos, como la misma esencia de no querer hacer figuras individuales sino colectivas”.
Y mientras el sol aparece en la escena, el viento dejó de correr un poco y se detuvo a escuchar, el calor apretó y las respuestas del estratega igual, quien en ese momento nos contó sus orígenes.
“Como jugador lo hice en el Real Sociedad de Tocoa, pero mi mayor problema lo viví cuando fiché para Motagua y sin haberme consolidado me fui del equipo, dejando de lado mi carrera, allí terminó el momento de aquel Emilio”, rememoró el hombre que asegura un cariño especial por el Azul y por el Real España, aún cuando de niño su corazón tenía coraza de Jaibo.
Como DT
A Umanzor también lo cansó el tedium de la formalidad en vacaciones. Rompió el protocolo y habló de él.
Así el responsable de las escuadras menores del país se soltó un poco y dio su lado más humano y personal, hasta nos contó sobre su experiencia cuando se inició como DT.
“Es un sacrificio que me gusta el que hago en este momento con la Sub 17, extraño a mi familia y no lo negaré, pero estoy ilusionado”.
Emilio aseguró haber comenzado como DT en 1999 con su amado Real Sociedad, luego de AT en el Real España y posteriormente en la H Mayor (2002-2003) y la H 23 (2004) junto a Edwin Pavón.
“Posteriormente crecí al dirigir al Real Juventud en su ascenso y en Primera. Amo lo que hago”.
Y allí se queda el estratega de la H 17 que parte el próximo martes 14 desde San Pedro Sula, a Pachuca (7 entrenos en cancha sintética) y luego a Tijuana, donde se busca de nuevo un sueño ante Cuba, Canadá y EUA.