Honduras
Pese a que fue con un penal fue un partido de once contra once. No fue el mejor partido del torneo, es más hasta aburrió, pero el Vida ganó.
No, es cierto, no estoy bromenado. Con gol de penal del paraguayo Facundo Argüello, el Rojo se puso arriba en la seria y ganó el partido ante el poderoro Olimpia, el club más grande de esta nación.
El partido se jugó en el estadio Muncipal Ceibeño, Nilmo Edwars ante 15,504 personas, dejó entrever a un pobre Albo que no quiso (desde que se vio su alineación con el solitario Wilmer Velásquez en punta) ganar el juego aunque suene irónico.
"Esto es una realidad y va dedicado para todos los incrédulos que no creyeron en este humilde equipo", dijo al finalizar el partido, el DT Cocotero, Manuel Bernárdez Calderón, en alusión a aquellos que ya había descendido al Vida.
El juego de vuelta es el domingo (día de las madres en Honduras) en el estadio Nacional de Tegucigalpa, donde la directiva del León, cobrará 30 lempiras en populares (1.50 dólares) para que la afición acompañe al herido León en la tarde noche del Atlántico nacional, donde la fiesta... apenas comenzó.
Clásico de clásicos
Dieciséis años después, el Rojo sueña con sacudir la melena del León y repetir la hazaña de la temporada 93-94, cuando el infalible Denis Piedy se apoderó de los titulares de la prensa deportiva eliminando con sus goles al equipo dueño de su ficha; dos victorias (2-1 en el puerto y 2-3 en Tegucigalpa) bastaron para eliminar al Olimpia de la lucha por el campeonato, aunque al final el equipo ceibeño quedaría resignado a ver la coronación del futuro campeonísimo Real España.
Han pasado tres quinquenios y el legendario Vida ya se ha salvado dos veces del descenso, penando entre una severa crisis económica y magros resultados deportivos, que le han hecho perder protagonismo entre los grandes.
Hoy, de la mano del entrenador Manuel Bernárdez Calderón, un ídolo del club, y con la asesoría de Nahún Espinoza, el equipo más popular de la “novia de Honduras” no quiere quedarse con las ganas de hacer historia y prepara todo lo que tiene (realmente muy poco en relación al engrosado plantel olimpista) para arrodillar al Rey de Copas, el favorito de los expertos y hasta del mismo Nahún Espinoza.
Todos coinciden...
Aunque las estadísticas le jueguen en su contra, el equipo de Carla Dip se jugará dos cartas de oro para seguir creyendo que la salvación no sea el único regalo que les deje el Torneo Clausura.
Pero enfrente estará el encopetado Olimpia, el mejor equipo de las vueltas (sumó 37 puntos y tuvo la mejor defensa, permitiendo apenas 10 goles) y uno de los que pulen la chapa de candidato para destronar al Marathón del reinado.
El Albo llega, además, revitalizado con la recuperación de la estrella que les regaló la copa 21, el uruguayo Ramiro la Rata Bruschi, ya al cien por ciento de su molestia en el posterior del muslo izquierdo que lo alejó de media campaña.
Los portones se abren a las 2:00 de la tarde y se espera que, mínimo, lleguen 13 mil personas al estadio.