Honduras
Pese a que en la cancha solo existió un equipo, acá nada está dicho.
Marathón dio muestras de lo que es en la segunda parte, pero honestamente el Real España lo perdonó.
Lo venció 3-1 en la primera semi de la serie ayer por la noche en el Morazán.
Aun así, el once de Primi Maradiaga se vio un poco conformista y no liquidó de una buena vez la meta de un errático Juan Obelar que dejó su segundo nombre (Ángel) guardado en la gaveta de la cama.
Se vino su majestad
Fue la propia noche de la Gran Ciudad la que vio a sus hijos pródigos despedazarse en la cancha.
Al minuto dos, el Zancudo Henry Martínez se atrevió a pegarle la primera bofetada al Monstruo, que vio la fatal marca de su estilete preferido, Mauricio Sabillón, desplomarse de la vergüenza.
Once minutos después, recién llegado de la sala de recuperación, el brasileño Douglas Caetano Matoso puso el segundo con un toque casi en la línea, ante la descubierta banda izquierda otorgada a Juan Carlos García, quien pagó caro su pecado y le cedió su lugar instantes después a Orbin el Pájaro Paz.
El tercero llegó al minuto 47, o minuto 2 del segundo tiempo (checás el dato).
El descuento del Verde es tan preciado como agua en el desierto: Marvin Chávez puso una cuota de esperanza para mañana en el Olímpico con su gol... por ahora, son de la Máquina los que sueñan.