Honduras
Con el rival atado de manos y pies, Olimpia le quitó el freno de manos a su carrocería y se encaramó en el campo contrario; 45 minutos le bastaron al Rey de Copas para gritar misión cumplida, dejando el complemento para descargar tensiones y para que el tiempo que se encargara de ponerle la cruz al Vida, que se despidió de la forma más deshonrosa posible.
Un equipo sin ninguna oferta ofensiva y con un descontrolado Leo Morales, el defensa que vio la roja al minuto 63 después de un mañoso golpe bajo contra Ramiro Bruschi, se fue silbado del Nacional, mientras al Albo le sobraron 45 minutos solo para ver el “oso” de Roger Rojas (expulsado infantilmente tras doble falta) y escuchar el “volveremos, volveremos, volveremos otra vez... volveremos a ser campeones, nacionales otra vez” que bajaba como himno de una Ultra Fiel que nunca dejó solo al León.
Mucho sufrimiento, mucha gritería...
Al Más Popular le costó encontrar la llave del candado que Júnior Morales había colgado de la puerta de su casa. Juan Carlos dispuso un sistema netamente ofensivo, con la reaparición de la Rata Bruschi como el acompañante de Wilmer Velásquez, y un endemoniado Will Barahona, que esta vez le quitó protagonismo a Johny Calderón... Olimpia inmovilizaba el cerebro del Rojo, pero le faltaba cerrar el negocio.
Treinta y cuatro minutos de sofoco y náuseas tuvo que pasar el pueblo blanco para celebrar el que, para entonces, significaba la clasificación: el centro de Dani Turcios que rechazó horriblemente la defensa visitante le cayó perfecto a la pierna zurda de Bruschi, que remató de seguido para encontrar la afortunada cabeza del hombre que está donde tiene que estar, Wilmer el Matador Velásquez desvió casi de forma circunstancial, dejando helado al atajador Morales, uno de los más sorprendidos.
La idea del Albo era cerrar herméticamente el pase a la gran final desde la etapa inicial, así que el enésimo centro de Will Barahona encontró, al minuto 45, la cabecita de Dani Turcios, que facturó una horripilante salida de Morales.
La furia del ex Tecos lo dejó sin camisa, en una celebración que bien pudo resumir una semanita complicada para el León.
Era la lógica.
Apenas existía un equipo en el campo, que vestía de blanco, mientras la caricatura de semifinalista del otro lado exprimía la cara de vergüenza del puñado de seguidores del Cocotero que hizo el viaje a la capital.
Vida, sí, créalo o no, hizo su primer disparo directo al minuto 90, cuando José César el Baba Güity despertó a Noel Valladares con un remate intrascendente. Juan Carlos hizo ingresar a Walter Hernández (en lugar de Dani Turcios) y a los atacantes Roger Rojas (en vez de Ramiro Bruschi) y Daniel Cicogna (en el puesto de Wilmer Velásquez), pero Olimpia se dedicaba a pasear su fortuna de un lado a otro; dos remates del Enano Turcios fue lo único sobresaliente de un complemento para el olvido... de un León finalista.
* La final arranca el sábado 16 de mayo a las 7:30 PM en el estadio Morazán; la vuelta entre Olimpia y España será el 24 a las 4:00 PM en Tegus.