Estados Unidos
Dos segundos antes de terminar el tercer partido por la final de la NBA el martes contra Los ángeles Lakers, la gente de Orlando Magic lanzó al viento los confetis en señal de celebración, pero el técnico Stan Van Gundy advierte que nadie se apresure, que la serie no está definida.
Con la serie 2-1 en su contra, el estratega de los Magic advierte que “esta serie recién comienza ahora, pero las cosas ahora se pondrán más difíciles pues los Lakers no son novatos en estas finales”.
Los Magic jugaron su mejor encuentro de postemporada para derrotar 108-104 a los Lakers y conseguir su primera victoria en siete partidos por finales de la NBA.
Orlando llevaba seis derrotas seguidas desde la barrida de 4-0 que sufrió en 1995 ante los Houston Rockets en la única final que había jugado hasta ahora.
Van Gundy encontró la vía por donde torpedear la nave de Phil Jackson y lo hizo a puros bombazos desde el perímetro, dada la anulación de su mayor fuerza ofensiva, el centro Dwight Howard.
Los Magic consiguieron un 62,5% en sus tiros de campo, récord para partidos de una final, mejorando el 61,7% que tenían desde 1991 los míticos Chicago Bulls de Michael Jordan y Phil Jackson, precisamente contra los Lakers.
* Los Magics en el tercer juego impusieron un nuevo record de efectividad en una serie final de la NBA.