Sudáfrica
Un Brasil decepcionante ganó a Egipto por 4-3, gracias a un penal transformado por Kaká en el último minuto, en su debut en la Copa de las Confederaciones de Sudáfrica 2009, en partido del Grupo B disputado en Bloemfontein.
Kaká, que marcó dos de los cuatro goles auriverdes, el primero en el minuto 5 y el último en el 90, rescató un equipo que vio como Egipto, bicampeón africano, le empató a tres con dos goles en dos minutos, pese a que el equipo dirigido por Dunga se fue al descanso con clara ventaja de 3-1.
“Los jugadores han tenido una larga temporada. El 6 y el 9 jugamos contra Uruguay y Paraguay (por eliminatorias), doce horas de avión sin dormir. No pudieron dormir al principio por el huso horario”, se defendió el técnico brasileño Dunga.
“Lo positivo es que al final se buscó el resultado”, acotó. Tras el primer tanto de Kaká, Brasil pareció asegurarse la victoria con otros dos tantos de Luis Fabiano y Juan.
Con ese 3-1 parcial, el equipo brasileño parecía seguir la racha de sus últimos partidos, en los que goleó a Uruguay en Montevideo (4-0) y se impuso en Recife a Paraguay (2-1), situándose líder en las eliminatorias sudamericanas al Mundial.
Pero Egipto respondió primero al gol de Kaká empatando rápidamente en el minuto 9 por medio de Mohamed Zidan, y dándole la vuelta al marcador en apenas un minuto, con sendos tantos de Mohamed Shawky y de nuevo Zidan, la estrella del partido, que logró un doblete.