Honduras
En el Azul el susto aún no ha pasado.
La tarde de ayer fueron citados todos los jugadores a la sede para realizarse exámenes médicos y así determinar el origen de la epidemia.
Déjeme decirle que el cuadro es preocupante. Varios jugadores han perdido peso, quizá una o dos libras.
Algunos están demasiado pálidos y se les dificulta caminar largas distancias debido a que han perdido fuerza.
Gerardo Mejía y el doctor Ulises Manzanares dedicaron la tarde para evaluar al grupo y contribuir con los representantes de Salud Pública (quienes llegaron a la sede para tomar muestras de los jugadores y así determinar el origen de tremenda enfermedad).
Gerardo Mejía, kinesiólogo del Azul, fue el vocero del equipo y habló claro de lo que sucede: “Ya hay más de veinte jugadores afectados y lo que preocupa es que algunos que no habían presentado síntomas ya están afectados”.
Esto es sencillo. “Los organismos son diferentes y las bacterias tardan, en algunos casos, en incubarse. Por eso algunos jugadores presentaron los síntomas rápidamente y otros más tarde”, agregó.
Sospechas
Hasta los momentos, tanto Salud Pública como el cuerpo médico de Motagua están investigando la causa de la infección que está sufriendo el equipo.
“Hay varias sospechas. Primero, el pollo que ingerimos durante los catorce días. Eso nos preocupa porque podría ser salmonela. Lo otro sería el agua. El último día ingerimos agua de La Esperanza, de la cual los jugadores se quejaron mucho diciendo que tenía sabor a jabón. Y lo último, que no se descarta, es la mala higiene de los jugadores a la hora de ingerir los alimentos. Esto se conocerá en los próximos días”, indicó Mejía.
Más ingresos
Por la tarde de ayer, fueron ingresados al centro médico el PF Jair Jantén, Donaldo Morales, portero del equipo y aún están en observación Mauricio Weber, Marcelo Cabrita y Eugenio Klein, quienes empezaron con cuadros de evacuaciones el martes por la mañana y ya están recibiendo medicamentos.
“Estamos tomando todas las medidas. Los jugadores que no han sido afectados están tomando medicamentos preventivos para evitar que sean afectados y los que no tienen tan evolucionado el virus están ingiriendo medicamentos que atacan la infección directamente”, comentó Gerardo.
El origen aún no se ha definido. Hasta los momentos, a Motagua le ha costado más de cincuenta mil lempiras el virus que afecta al equipo.
Pero lo que más preocupa es que los trabajos están paralizados y quizá sigan así.
* Los gastos del azul:
- 1,000 Lempiras cuestan las inyecciones intravenosas que han tenido que aplicarse a los jugadores de Motagua.
- 10,000 Lempiras aproximadamente cuesta cada jugador interno por la noche. Eso ha gastado Motagua en cada uno.