Honduras
La nota cayó como una de esas bombas falaces que tienen réplicas: pum, pum... pum.
Lo que Eugenio Klein le dijo al reportero del diario Olé, Mariano Murphy (uno de los más prestigiosos en los kioscos argentinos), fue increíble y, en parte, imperdonable.
El volante que apenas tiene un mes en el país habló de todo; de su nuevo domicilio, de las calles de Tegucigalpa, de la comida, de la ropa, del toque de queda y de paso, tomó su tiempo para decir que “los hondureños son extraños. Siempre antes de los entrenamientos tenemos que rezar”, algo que al parecer no le gusta mucho.
Las palabras de Klein dejaron sorprendido a todo el que ingresó el domingo a la edición digital del diario gaucho.
Sus palabras fueron resumidas de la siguiente manera: “Al toque me llamó mi familia, preocupada. Pero estoy bien. Intento hacer mi vida lo más normal posible. Igual es difícil: todas las noches hay toque de queda, desde las nueve hasta las cinco de la mañana. No se puede salir. El tema es que durante esas horas el Estado no se hace cargo si te pasa algo”.
Klein, que había hablado con Zona el viernes, se mostró atento y sereno ante todo lo que está pasando en el país, pero al parecer, un movimiento lo hizo cambiar de opinión.
“Por la calle la gente anda con pistolas como si fueran bolsas de súper, eso me asustó mucho”.
De paso advirtió que no puede salir a la calle a caminar porque la situación en el país es difícil, algo totalmente alejado de la realidad.
En cierta parte de la entrevista, aseguró que los aficionados le han dado sus muestras de cariño por haber llegado a uno de los equipos grandes del país, que urgía de un jugador de sus cualidades.
Ya con mayor serenidad, Klein habló de un jugador que lo ayuda mucho; se llama Sergio Diduch y lo está ayudando a acoplarse rápidamente en el fútbol nacional.
“Estoy con Sergio Diduch, un ex Flandria. Él hace tiempo que vino y me da una mano”, dijo. Minutos después, sus palabras textuales fueron las siguientes: “Lógico que se extraña el vestuario argentino, los asados, la familia. Por suerte, mi novia Mónica me dijo que en septiembre venía para acá. Espero que cumpla, ja”.
¿Qué le habrá pasado?
A Klein no lo hemos visto bien aunque estuvo el viernes en la cancha, en el colectivo que preparó el cuerpo técnico ante el equipo de segunda.
De lejos se nota que será el jugador que Motagua ha necesitado en el medio campo, pero sus comentarios, quizá algo imprudentes, dañaron las retinas de los que leímos la nota digital.
“Aquí la carne es de cartón y la ropa muy barata”, se leyó en una de las líneas.
Quién sabe al final qué habrá pasado por la cabeza del jugador de 27 años, con excelente currículo.
En Argentina jugó en Ferro, River y Alvarado; en Honduras, Motagua es su primera estación. Habrá que reflexionar Klein.
El caliente impreso
Las visitas de hinchas hondureños a la página de internet de Olé son casi escasas. Si querés ver la nota completa ingresá a www.ole.clarin.com.
La entrevista con el volante fue titulada “Vivir con miedo”. Las palabras del jugador fueron obtenidas esta semana vía teléfono desde Buenos Aires hasta Tegucigalpa. Una lástima las palabras de Klein al diario argentino.