Estados Unidos
El peso de ser la número uno del mundo se ha convertido en una cruz para Dinara Safina.
Al menos la rusa aún puede decir que sigue viva en el Abierto de Estados Unidos en busca de su primer título grande. Elena Dementieva y Jelena Jankovic no pueden decir lo mismo tras sucumbir ante rivales de menor jerarquía y apenas en la segunda ronda.
Hecha un manojo de nervios, Safina sobrevivió a duras penas para clasificarse a la tercera ronda con una victoria en tres sets sobre la alemana Kristina Barrois. Safina ganó 6-7 (5), 6-2, 6-3 en medio de un concierto de desaciertos: 30 errores no forzados y 15 dobles faltas.
Su compatriota Dementieva, cuarta cabeza de serie, se despidió al perder 5-7, 6-4, 6-3 ante Melanie Oudin, una radiante rubia estadounidense de 17 años que viene en ascenso.
Como quinta preclasificada, ex número mundial y subcampeona aquí el año pasado, la serbia Jankovic contaba con un favoritismo abrumador frente a la kazaja Yaroslava Shvedova, pero desperdició un par de match points y cayó 6-3, 6-7 (4), 7-6 (6).
Shvedova será la rival de turno de la argentina Gisela Dulko, quien logró colarse a la tercera ronda del Open estadounidense por primera vez en su carrera.
Tras su victoria 6-4, 6-0 sobre la ucraniana Alona Bondarenko (30), Dulko daba por descontado que tendría que medirse con Jankovic.
* Dinara Safina tendrá muy difícil mantener su puesto número uno al final del Abierto de Estados Unidos, tendrá que ganar la final.