Honduras
La imagen de pesadilla de Stern John aparece casi sin querer en la memoria del hincha hondureño; el goleador triniteco dejó fuera del Mundial de Japón y Corea 2002 a la H de Ramón Maradiaga, justo en el estadio OlÃmpico, la cancha que más apetece al futbolista nacional y que hoy tiene que convocar a los cazafantasmas para derribar el mito, hundir a los caribeños y sacar boleto en la antesala de Sudáfrica 2010.
Pero el equipo de Reinaldo Rueda sabe que los tiempos han cambiado y el nuevo chip que anda el jugador de la "era colombiana" estipula en el contrato que ganar en San Pedro Sula es uno de los mandatos supremos.
Con el apoyo de 37 mil espectadores, la Bicolor llega con el broche de favorito, mientras los de Russell Latapy quieren seguir soñando con el milagro, después de su gran victoria ante El Salvador en la fecha anterior (1-0 en Puerto España).
Los caribeños llegaron al paÃs desde el lunes anterior, mientras en el ambiente flota un aire candente que huele mucho a México y poco a Trinidad, y que el propio Reinaldo Rueda se ha encargado de soplar: "Primero es Trinidad y Tobago, luego se vendrá México. Los trinitarios tienen un equipo muy complicado, que matemáticamente todavÃa puede clasificar. El haber llegado desde el lunes habla de la seriedad con la que están afrontando el compromiso, asà que debemos concentrarnos completamente en ellos".
Honduras viene de arrodillar a su máximo enemigo del área centroamericana, Costa Rica, con un lapidario 4-0 que incluyó un tremendo baile y hasta una de las más encendidas polémicas arbitrales de los últimos tiempos, gracias a la actuación del central mexicano Marco RodrÃguez.
Una buena definición
El técnico colombiano sostiene que se medirá a Trinidad y Tobago "con buen fútbol y siendo efectivos, pero teniendo claro que todos los partidos que faltan son fundamentales. Y contra Trinidad y Tobago no va a ser diferente, son tres puntos importantes y esperamos sumarlos".
Honduras visitará el 9 de septiembre a México en el mÃtico estadio Azteca, donde nunca ha ganado y apenas consiguió un empate en toda la historia; luego recibirá, el 10 de octubre en el OlÃmpico, a Estados Unidos y el 14 de ese mes juega su último encuentro ante El Salvador en el Cuscatlán.
El hombre de las garantÃas
Una de las principales cartas de garantÃa del combinado bicolor es el veterano delantero goleador Carlos Pavón, uno de los sobrevivientes del fatÃdico juego de 2001, que tiene bien claro que "los rivales quieren llevarse los tres puntos y no piensan regalarnos nada". A la Sombra Voladora hay que tomarle la palabra: "En este tipo de partidos hay una gran responsabilidad para el jugador, todos los juegos son asÃ, no solo contra este rival; varios compañeros han dicho que es el duelo más importante de sus carreras, pero todos lo han sido. Para llegar al Mundial hay que ganar todos los encuentros".
El grito de golque se quiere evitar...
Con la presencia del cazagoles Cornell Glen, el hombre que permitió que siga flameando la llama de la esperanza para los sobrinos de Jack Warner, los Soca warriors se han hecho fuertes en la ciudad de los zorzales y apelan al coraje para derribar el fortÃn hondureño: "Es un partido muy importante para nosotros y si podemos mantener un sólido control durante el juego y aprovechar nuestras oportunidades de gol, entonces nuestras posibilidades de ganar serán buenas; personalmente me sentà muy bien de conseguir el gane contra El Salvador, pero ahora tenemos juegos muy importantes por delante y hay que empezar de nuevo".
Al margen de lo estrictamente futbolÃstico, aparece una arista que le imprime un toque nostálgico al duelo y tiene que ver con el histórico Dwight Yorke, el máximo referente del balompié triniteco que estarÃa diciendo adiós a su selección si el rojinegro pierde ante la H. "La leyenda del fútbol Dwight Yorke puede retirarse a raÃz de la posible descalificación del Mundial contra Honduras el próximo sábado", publicaron en el sitio oficial de la Federación de Fútbol de Trinidad.
Permiso, mÃster Yorke, pero ojalá que esta sea tu última jornada con tu selección.