Honduras
Honduras y el Olímpico volvieron a correr de la mano y Carlos Pavón olvidó los maleficios, volvió locos a los trinitecos y prendió la ilusión de un pueblo que lo ve todo cada vez más cerca... David Suazo reapareció y se llevó las palmas en un partido hecho a la medida de la Bicolor. Al final, un pletórico 4-1 ante Trinidad y Tobago, que le dijo adiós a Sudáfrica 2010...
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Carlos, el iluminado...
Don Reinaldo se sentía tan seguro de sus sentimientos que dejó a su póquer de ases en la banca (David Suazo, Edgar Álvarez, Julio de León y Walter Martínez) y se la jugó con el mejor delantero hondureño de la actualidad: Carlos Pavón, la Sombra Voladora que intercambió confianza por goles... Y si hay un elemento al que el jugador del Real España tiene que agradecer, ese es Jerry Palacios, el sustituto de Carlo Costly que nadie se esperaba.
Al minuto 19, la gran habilitación de Mauricio Sabillón, el lateral-carrilero que juega en el Olímpico como si estuviera en la calle de su barrio, encontró solito al goleador de la Liga Nacional, que apeló al puntazo para engrandecer la figura de Radanfah Abubak, la "jirafa" defensa central que la contuvo en la raya... pero atento, cual cazador furtivo, apareció el letal Carlos Pavón, instintivo, tenaz, portentoso, goleador. Uno a cero con un toquecito de zurda suficiente para encontrar el hueco exacto y desatar la locura en el Olímpico...
Nueve minutos después, otra vez Jerry Palacios se transforma en el involuntario asistente para la glorificación de la Sombra; tras recibir de taquito del propio Carlos Pavón y encarar rumbo al gol, una mala pasada del destino le trabó sus intenciones, pero la redondita le quedó servida en bandeja de plata al artillero de moda... el rapero la mandó a guardar arqueando su cuerpo y dejando de rodillas al pobre de Clayton Ince...
A petición popular
Con el partido cómodo, frío, el Doctor empezó a realizar los cambios que el pueblo pedía. Y cuando Trinidad y Tobago más merecía el descuento en el marcador (al 36 del primer tiempo ya avisaba Kenwyne Jones con un balonazo al horizontal; al 39, Span sacaba un derechazo que contenía Noel) y monopolizaba la pelota, aunque adolecía del jugador que diera el puntillazo final, reaparecía la figura de David Suazo, el referente, el velocista, el eterno Rey que recibía las atenciones de Trent Noel en su primera recepción.
Al minuto 61, una repentina aparición de la Pantera provocaba un rechazo del portero Clayton Ince y la llegada al vacío del Lobo Amado Guevara, que redondeaba su gran noche con un cajonazo sin dejarla caer.
Pero el cazagoles del Inter tenía preparado su reinvención en la Selección Nacional con un gol; al minuto 82, un pase como con la mano de Ramón Núñez dejó el bulevar central libre y descongestionado para la aparición del goleador de Ciudad Planeta... el hermano de Nicogol Suazo se llenó de prudencia, descargó la mochila llena de piedras y dirigió su mirilla al ángulo inferior izquierdo de Ince, el desolado atajador trinitense que no tuvo más remedio que ir a traer la pelota a su red por cuarta vez en la noche.
Un error de Noel Valladares, al no contener un centro de Jiloyd, permitió la honra de Kerry Baptiste.
Todo quedó definido. Honduras no perdió el paso y ahora es primero. Que se venga México, señores...