Honduras
Digamos que casi nunca habían sentido el verdadero valor de una barra: apoyar y retarse sin violencia. Ayer lo hicieron. Bueno, al menos hubo una barrera que les impidió ir a buscarse y comenzar el relajo como dicen ellos.
En sol norte hubo menos afluencia, sol sur fue insuficiente -hubo que hacer un extra muro policial- y sol preferente y centro fue pacífico. Un clásico con color, con fiesta, con paz y con tranquilidad.
En la cancha ganó el Olimpia, Motagua jugó mejor y en las gradas ganaron todos. Y no se trató de discriminación -con la separación- sino que de ver nuevamente a la familia en el estadio, de ver un juego en paz y se logró.
La iniciativa de Zona Deportiva (separar las barras) tuvo la lejana espera, pero un resultado valorable pues no hubo nada que lamentar.
En las colonias y barrios ya es otro asunto, pero al menos en el corazón del fútbol -el estadio- todo estuvo en paz.
La familia regresó
Pese a que la Liga Nacional no reportó la taquilla, se asume que en el estadio habían no menos de 14 mil personas.
En sol preferente hubo niños, risas, piernas extendidas, reclamos, juegos, lágrimas, alegrías, frustración y más.
Carne asada, baledas, panes, pollo, refrescos de cola, cerveza, refresco natural... pobreza. El pueblo fue feliz.
En sol sur, la grada fue insuficiente. Los 3 mil 500 cupos asignados para la Ultra Fiel fueron copados a las 3:50 PM, por lo que hubo que tener pegado a los demás hinchas en una esquina de sol preferente, con la custodia de la fuerza de seguridad.
En sol norte dieron las 4:15 y los del Azul no tuvieron la afluencia deseada.
Pero al final Los Revolucionarios, aunque minoritarios, también bulliciosos, se rompieron en pecho para que su contraparte les escuchara los cánticos. En silla, sombra, palco y sol preferente se disfrutó en familia.
Niños, adultos, mayores, mujeres y hombres estuvieron juntos de nuevo como buenos hondureños. Conviviendo entre sí y confiando en las fuerzas del orden que actuaron de una manera casi perfecta y acudieron de inmediato en los momentos en que algunos quisieron tirar las buenas intenciones al cesto de la basura.
Ojalá que se mantengan así los clásicos. Ambas barras se respetaron como lo habían pactado y la familia volvió al estadio como Zona alguna vez lo propuso.
Las barras se insultaron y se provocaron de lado a lado. Los del Albo festejaron y sin peleas. Los del Azul fueron sacados antes de tiempo del Nacional y regresaron en paz a sus casas. Ambos metieron al menos una manta o listón.
Álvaro Juanes
"Se lo dedico a Dios"
Y de pronto Óscar Moncada pitó el final del partido y en el arco norte la figura de Álvaro Juanes se fue al suelo.
Todos los ojos se le fueron encima y respetaron su instante de reflexión.
"La verdad es que le estaba agradeciendo a Dios porque me hizo tener un clásico maravilloso y me acompañó durante todo el juego. Se lo dedico a Dios", dijo el cipote de Comayagua, hijo de la Leyenda Samuel Santini.
"Espero que el miércoles ante Real España igual haya una alegría", declaró el portero, que poco a poco se fue afianzando en el arco a lo largo del juego y dio seguridad.
JUAN DE DIOS CASTILLO
"Merecieron ganar"
A pesar de que su equipo fue dominador absoluto del juego, el Cuate habló primero del enorme error. "Fue una desconcentración, Olimpia la supo aprovechar y por eso ganó", dijo al final del encuentro. El mexicano, bastante molesto, aprovechó para señalar: "Merecieron ganar porque anotaron el gol, nosotros tuvimos el control del juego y no pudimos hacerlo, así que al final de todo, Olimpia mereció ganar". Antes de sumergirse a los camerinos, dijo algo apresurado: "ahora hay que pensar en Vida, es nuestro próximo rival, el clásico ya finalizó".
Luego, se marchó bastante molesto.
Rony Morales
"Nos consolidamos"
Pieza clave del triunfo, marcó de cerca sin darle respiró a Sergio Diduch y en sus ratos libres ayudó a mantener en la línea a Georgi Welcome. Rony Morales habló con Zona del clásico: "Es importante ganar, es lindo, hay alegría y lo importante es que nos consolidamos en el terreno de juego y la tabla.
Motagua fue muy duro de roer pero así es el fútbol", dijo el porteño, que en la salida de Wilmer Velásquez se quedó con la capitanía del equipo.
"Ahora no tengo más tiempo de celebrar, pues desde ya, pienso en Real España, que igual será exigente".
MILTON REYES
"Aplausos para ellos"
De buena participación durante los noventa minutos, Milton Reyes fue de lo mejor en Motagua.
El caudillo Azul habló de todo al final del clásico: "La gente muy bien, estamos felices de que regresaran al estadio. Olimpia, mereció ganar, hicieron el gol ¿no? por eso merecieron ganar. ¿Nosotros? no debemos bajar la guardia y saber que vamos pegaditos en el pelotón.
Fue un lindo clásico", resumió el defensa.
Para Milton ahora viene la hora de las verdades: "será una segunda vuelta durísima porque los equipos están muchos mejor parados y son más complicados", dijo.