Estados Unidos
Jonathan Bornstein es el nombre y apellido de moda en Honduras y cualquier catracho bien nacido le rendiría los tributos si lo mira de frente, no hay ninguna duda...
El defensor de Estados Unidos que cabeceó rumbo al empate 2-2 frente a Costa Rica, que significó la clasificación de la H, dijo que se siente sorprendido por lo que su gol ha representado en tierras catrachas.
"Cuando entré al camerino, alguien dijo que el gol había ayudado a que se clasificara Honduras, fue aproximadamente unos 20 minutos después del encuentro; en general, estoy muy contento ya que, con mi gol Estados Unidos pudo clasificar en el primer lugar del grupo y, de paso, me da gusto que la gente en Honduras haya apoyado al equipo en esta ocasión".
Acepta la invitación...
El presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, expresó en cadena nacional que estaba agradecido con Bornstein por el gol y aseguró que estaría dispuesto a regalarle unas vacaciones en las Islas de la Bahía, un lugar paradisíaco en el Caribe de Honduras. ¿Qué piensa Bornstein? "Definitivamente estoy interesado en visitar Honduras, pero debido al calendario que tengo en mi agenda en estos momentos es muy difícil, pero en el tiempo que estuvimos recientemente en las eliminatorias noté que es un país bien bonito y sí estaría encantado de visitar Honduras, tengo muchas ansias de hacerlo".
Por último, y aunque nos ayudó para clasificar, el lateral de las Chivas USA de la MLS asegura que no podría apoyar a otro equipo en el Mundial que no sea Estados Unidos.
"Siempre veré a Honduras como rival, porque siempre vamos a tener que enfrentarlo y lo veré de la forma en la que lo estoy haciendo.
Estoy feliz de brindarles felicidad a los hondureños y les deseo buena suerte en el mundial, después de 28 años les deseo lo mejor, estaré tan emocionado así como lo estarán ustedes; sería intenso si jugamos en contra en Sudáfrica, enfrentar a Honduras sería difícil porque somos de la misma región y nos conocemos mucho".
Jonathan debutó en 2006 con las Chivas USA de la MLS, mide 1.75 metros de altura y es un habitual marcador de punta en el equipo de Bob Bradley.