Honduras
Fue impresionante. Tuve escalofr铆os la mayor parte del d铆a.
El griter铆o era casi insoportable. Las banderas sal铆an de los carros, de las casas, de las motos... de todas partes.
El recibimiento que el pueblo le ofreci贸 a los seleccionados fue incre铆ble.
La gente cant贸, llor贸, grit贸. Dej贸 de lado la incomodidad, cortes铆a del inclemente sol del mediod铆a, para seguir a los seleccionados que desfilaron desde el aeropuerto Toncont铆n hasta Casa Presidencial.
El recibimiento fue tal, que todos dejaron caer l谩grimas de alegr铆a y felicidad.
La capital amaneci贸 con resaca mundialista y sali贸 a las calles a grit谩rselo al mundo y de paso, a presumirlo.