Honduras
Cuando las luces del Nacional eran apagadas, Sergio Diduch salía del camerino Azul.
De inmediato dijo: "el línea (Jack Rodríguez) dice que me pitó falta porque vio que bajé el balón con la mano, pero la bajé con el hombro y tenía la mano pegada al cuerpo", aseguró.
Pero a un lado de él estaba Lin Zelaya, gerente del equipo, que aseguraba: "No me importa que me sancionen por lo que voy a decir, pero sí tengo que defender a mi equipo lo haré", decía un Lin Zelaya (gerente de Motagua) al final del partido entre su equipo y Marathón.
Sergio, el personaje principal de la polémica, bastante sereno hablaba de los hechos.
"Mirá, vos sabés que a mí no me gusta entrar en polémica, yo soy un tipo sereno y entiendo que cuando los árbitros te pitan algo así se queda, así que no tengo nada que reclamar".
El argentino, que no tuvo una tarde acertada, proseguía: "Siento que fueron más los errores que cometimos nosotros porque tuvimos muchas oportunidades de anotar y fallamos. No podemos seguir jugando así, teniendo tantas oportunidades y fallándolas, cuando las tengamos hay que meterlas". Casi para marcharse, Diduch finalizó: "No debemos quejarnos, hay que seguir trabajando y olvidar esto, el torneo sigue y hay que ganar los encuentros que se nos vienen".