Honduras
En la fría sede Azul no se ha visto ni una cara triste, mucho menos algún decaído. Lo del domingo se ha olvidado pronto, "es lo mejor" han coincidido todos.
Unos juegan, otros estiran, el resto está practicando la definición, ojo, el mayor problema de los Azules últimamente. "Sinceramente tengo coraje pero con nosotros mismos", dijo Jorge Claros, "hemos podido liquidar ese partido ante Marathón, pero fallamos demasiado, hay que preocuparse", agregó.
Mauricio Weber, uno de los corazones del equipo, escuchó las palabras del volante y aseguró: "siento que más que tener rabia con el árbitro o el línea, lo estamos con nosotros mismos por no saber meter la pelota cuando se debe meter", apuntó. Ha sido Weber el que se ha encargado de trasladar la voz del grupo a los medios.
El volante prosiguió: "Después del partido con las pulsaciones altas uno trata de no hablar, pero siempre sale una calentura, la verdad que hemos podido anotar muchos goles", dijo.
Las palabras de Weber son fuertes, coinciden con las de Claros y las del profesor Castillo. El grupo sigue trabajando en una de las canchas del Pedro Atala Simón. El frío es grosero y hostil, pero no evita que se proceda con la doble sesión de trabajo.
Weber prosigue con la plática y dice: "Yo creo que en el segundo tiempo tuvimos una mejor actitud, en realidad hasta tuvimos el juego, pero por un error humano terminamos empatados", asegura.
Antes de marcharse, deja estas palabras que ni el frío aire pueden apagar, traen fuego puro: "nadie nos va a devolver los tres puntos, debemos estar tranquilos. Fue un buen partido logramos un triunfo, pero que el árbitro quiso hacer un empate".